Preocupa la inserción laboral de las mujeres víctimas de violencia

Teniendo en cuenta que Ley nacional 26.485 establece que el Estado debe “promover políticas tendientes a la revinculación social y laboral de las mujeres que padecen violencia”, aún preocupa la efectiva inserción laboral de las mujeres que fueron víctimas de situaciones de maltrato.

- Publicado el 16/07/2012
Posadas. Con la intención de brindar herramientas que les permitan autovalerse económicamente, en las instalaciones de la Dirección de Violencia Familiar y de Género (Linea 102) se están realizando talleres de costura y confección para todas aquellas personas que hayan sufrido situaciones de violencia y estén recibiendo asistencia terapéutica en la institución.

Teresa Müller es una de las alumnas. Hace nueve años que decidió escapar del contexto de maltrato que ejercía su pareja contra ella y sus siete hijos. “Costó mucho salir, después me sentí libre pero también con miedo de lo que se venía. Nunca tuve ayuda económica. Cuando me quedé sola pensé que el mundo se me venía abajo”. Ahora, es el sostén del hogar y cobra únicamente el beneficio provincial de madre de siete hijos. “Yo sé que es difícil pero hay que tener fe y fuerzas”.
Teresa llegó a la Línea 102 buscando ayuda psicológica y hace dos semanas comenzó a capacitarse: “Realmente no tuve la suerte de saber leer y escribir pero con este taller puedo hacer algo y tener un trabajo fijo de costura. Es un avance muy grande. Ya me imagino tener mi propio taller de costura”.
El año pasado Elsa Gómez (40) quedó viuda con tres hijos a cargo, uno de dos años, y dos adolescentes. “Me quedé sin ayuda social y nunca trabajé, era una mujer de la casa. Cuando no tenía nada de nada, salí y busqué ayuda”.
“A mí me gusta la costura y quiero aprender cosas nuevas”, dijo Elsa, que actualmente trabaja como empleada doméstica en tres casas de familia. “Si llego a tener una máquina puedo trabajar en casa y ocuparme de mis tres hijos”.

Fortalecer la autoestima
La magíster Silvana Martínez, presidente del Instituto de Género y Desarrollo Humano e investigadora de la Unam, consideró que “es importante trabajar esta cuestión objetiva de tener un trabajo y poder insertarse en el mercado laboral, pero ese tipo de trabajo tiene que estar sustentado en una contención afectiva y psicológica, para que ellas puedan desenvolverse y sostener ese emprendimiento”.
El trabajo “es un factor clave para comenzar a reinsertarlas y profundizar los procesos de emancipación social. Son mujeres que han cortado sus vínculos sociales y familiares, que tienen mucho miedo y no se sienten capacitadas para enfrentar el mundo, y menos en un mercado laboral altamente competitivo donde hay mucha exclusión”, observó Martínez.
Luego agregó: “Es clave poder sostener esta situación y no volver a caer ante la manipulación del sujeto agresor. Cuando las mujeres toman esa decisión ahí tiene que estar el Estado con políticas públicas, tiene que haber equipos profesionales trabajando en esto, como para que no vuelva a haber una revictimización y la mujer no vuelva a ese contexto de violencia”.

Talleres y contención
Los talleres del proyecto “Cosiendo Sueños” se realizan tres veces por semana en la oficina ubicada sobre la calle Félix de Azara casi Alvear, y cuyos teléfono de contacto es 0376-4447256. El emprendimiento se logró gracias a la ayuda brindada por el ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Misiones, que donó máquinas de coser para que las víctimas que se encuentren haciendo terapia en la entidad puedan capacitarse y posteriormente hacerse acreedoras de una máquina de coser.
Sobre la inserción laboral, la subsecretaria de la Mujer, Elsa Urbina, reconoció: “No es fácil, pero hay que acompañarlas, porque no solamente sufren el proceso de violencia sino que también tienen que encargarse de que los chicos estén bien y que vayan a la escuela”.

Actualmente, la Subsecretaría apunta a la creación de áreas de la Mujer municipales, donde trabajará un equipo interdisciplinario para la asistencia y prevención en los barrios y también fortalecerán los talleres de capacitación y brindar un pequeño subsidio. “En general hay muchas violencia”, observó Urbina y advirtió: “Muchas mujeres rurales sufren violencia y nadie se entera. Es bastante difícil la situación de violencia, en la ciudad de Iguazú, también San Vicente y Oberá, y las zonas más alejadas, como San Pedro e Irigoyen”. 


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