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El crimen de Alberto Nisman

Para la justicia, Diego Lagomarsino fue partícipe del homicidio porque entregó el arma. Pero faltan los autores y quienes lo ordenaron. Las dificultades de la segunda etapa de la investigación

#Justicia - Publicado el 09/11/2017
image Iguazú (LAVOZ) Para el fiscal federal Eduardo Taiano, su colega Alberto Nisman fue asesinado en un plan previamente acordado. Todo plan tiene varios integrantes. Hasta ahora la Justicia señaló a uno solo: Diego Lagomarsino, el perito informático que trabajaba con Nisman y que le llevó el arma con la que fue asesinado.

Lagomarsino fue uno de los miembros de ese plan, según la acusación por la que fue citado a indagatoria para el próximo martes. ¿Y quienes son el resto de los integrantes? Son los autores materiales e intelectuales que todavía no se conocen. Es la parte esencial del rompecabezas que los investigadores deben armar. "Va a ser muy difícil", analizó uno de ellos ante Infobae. Pero tras la imputación a Lagomarsino la investigación tomará esa dirección.

Lo que hasta ahora hay en la causa judicial es que Nisman murió en el baño de su departamento del complejo Le Parc, en Puerto Madero, entre las 20 horas del sábado 17 de enero de 2015 y las 10 de la mañana del día siguiente, según la data de la muerte que estableció la Fiscalía. Nisman fue encontrado muerto a las 22:30 del domingo.

La única persona que se conoce que entre esos horarios estuvo en el departamento fue Lagomarsino, que se retiró del complejo a las 20:30 del sábado. Pero para la Fiscalía Lagomarsino no fue el autor del crimen -principalmente porque no hay pruebas para acusarlo de eso-, sino que su rol fue el partícipe primario del delito de homicidio por llevar el arma, calificada de "amiga" para intentar montar un escenario de suicidio. Lagomarsino siempre dijo que Nisman le pidió el arma para cuidar a sus hijas.

Según la pericia de la junta interdisciplinaria de Gendarmería Nacional a Nisman lo mataron dos personas: una lo sujetó y otra le disparó. El dictamen de 1087 carillas que presentó el fiscal Taiano no avala la presencia de dos personas. Habla de terceras personas -pueden ser una o más personas- como autores del hecho y deja abierta a la investigación determinar la cantidad que intervinieron en el crimen.

En los dos años y ocho meses de investigación no se determinó el ingreso de otra persona al departamento que no haya sido Lagomarsino. "Tenemos varias puntas que estamos profundizando", explicó uno de los investigadores del caso pero también sinceró que "es muy difícil obtener la prueba".

Otra pieza del plan criminal es si alguien ordenó el homicidio. "Sin duda hay una estructura desde la que se dio la orden", señaló la fuente. Pero si es dificultoso llegar a los autores, más complejo es dar con quienes lo planificaron. "Necesitas un arrepentido", agregó.

Pero la Fiscalía trabaja en una línea de investigación. Son las comunicaciones telefónicas que mantuvieron los ex agentes de inteligencia Antonio Stiusso y Fernando Pocino –dos hombres fuertes de la ex SIDE y actual Agencia Federal de Inteligencia (AFI)–; el entonces jefe del Ejército, César Milani; el subjefe de la AFI, Martín Mena; quien era el titular de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin; y el fiscal federal Carlos Stornelli, entre otras personas vinculadas a esos sectores y principalmente a la inteligencia.

Según los registros todos tuvieron un flujo de comunicaciones entre el 16 y 19 de enero que no era habitual entre ellos. El fiscal destacó en su dictamen que las llamadas fueron muy intensas horas antes que se conozca públicamente la muerte de Nisman, pero cuando su deceso ya había ocurrido. Y que esas llamadas se iban incrementando a medida que se aproximaba la hora en la que Nisman fue encontrado muerto.

La Fiscalía investiga las llamadas en un amplio entrecruzamiento que está en desarrollo. Entre esas comunicaciones también están las de Lagomarsino. El objetivo es poder determinar si a partir del informe que recibirá, más otras pruebas, se puede deslumbrar algún interés en un flujo de comunicaciones poco común entre personas de mucho poder y que tenían relación con Nisman, especialmente Stiuso, a quien el fiscal llamó el sábado 17 pero no pudo comunicarse. Para Taiano esa cantidad de llamadas solo se justifica por el impacto político que tuvo la denuncia de Nisman.















Fuente: INfobae

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