Las fake news, y el daño en la Salud Pública

Internet nos ofrece un vasto océano de consulta, información y datos. Los temas que más nos interesan, preocupan o inquietan se resuelven a golpe de un clic y, sin duda, la salud es uno de ellos. Por contraposición, vivimos en la era y el apogeo de las ‘fake news’, con lo que es muy sencillo confundir una noticia verídica de una falsa.

#Opinion - Publicado el 05/12/2018
Las fake news, y el daño en la Salud Pública Iguazú (LAVOZ) Desde las últimas elecciones presidenciales en EEUU, donde el término se puso de moda, esta forma de propaganda del periodismo, que algunos ya han etiquetado como la época de la posverdad, no es nueva, pero gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación, los medios digitales y sobre todo a las redes sociales, el impacto de la desinformación resulta en muchos casos devastador o viral, y la medicina, no ha quedado ajena a este fenómeno.

El término “fake news”, ha sido traducido como noticias falsas, pero su traducción literal, sería más bien el de noticia falseada, esto es, que detrás de la misma hay una clara intencionalidad que busca cambiar opiniones sobre una persona, un grupo, un producto o una institución, modificando nuestra decisión sobre las mismas. En definitiva, utilizan la mentira (verdades a medias o mentiras a medias) para manipular a la ciudadanía.

No todas son de orígenes periodístico, más bien dado la libertad que tenemos de publicar nuestras ideas en páginas sociales, la facilidad de crear una página web, la misma la podemos usar con distintos fines, y aprovechando de usuarios poco informados o que no cuentan con herramientas para verificar la información, vuelven a replicar estas noticias y así un párrafo de orígenes desconocidos pueden llegar a la vista de millones de usuarios.

Todos seguramente hemos leídos textos como los siguientes; estudios epidemiológicos que demuestran “cómo podemos mejorar la salud con diversos alimentos”; “el mundo entero celebra la vacuna contra la diabetes”, “la hoja del mamón cura el dengue”, “miel con bicarbonato acaba con cualquier tipo de enfermedad”, “curas maravillosas del cáncer”; estudios que señalan que “comer tomates puede reducir el riesgo de cáncer de próstata”, “jugo de limón elimina el cáncer”, o que “beber leche podría disminuir la esperanza de vida”, “dormir del lado izquierdo disminuye el riesgo cardiovascular”; “las 10 razones por las que no deberías pedir café en un avión”, “las bondades de las dietas milagro”, “la verdad de la molécula come-grasa”, “la fruta que comían los aztecas y te harán disfrutar más del sexo”, “descubren una vacuna contra el cáncer y la mantienen oculta”, “lo que los médicos no quieren que sepas” u otras, encabezados por la frase “estudio científico dice”, que al abrir el enlace nos damos cuenta rápidamente que de ciencia no tiene nada , serían sólo algunos ejemplos de fake news que han infectado nuestras redes.

Según un análisis llevado a cabo por el medio británico The Independent, la mitad de las noticias compartidas en Facebook en el año 2016 que tenían la palabra “cáncer” en el titular eran falsas o, como poco, fueron desacreditadas por médicos, autoridades sanitarias o las propias fuentes del artículo.
Las fake news triunfan gracias al denominado efecto de verdad ilusoria, esto es, cuando una mentira es repetida la suficiente cantidad de veces, se convierte en una verdad. Este fenómeno se ha extendido a casi todos los ámbitos de la medicina, como la oncología, la nutrición, la pediatría, y también se las responsabilizan por el movimiento antivacunas, generalmente utilizando la construcción de titulares que inician deliberadamente a dar un clic en ellos (los llamados ciberanzuelos) y acceder a una determinada página que inicialmente está semioculta, y hoy, los “bulos de salud” representan más de un tercio de las noticias falsas que circulan por las redes sociales.

No obstante, es importante recalcar la repercusión que estas noticias falsan pueden tener en un tema como es el de la salud de las personas, donde pueden generar comportamientos nocivos. Así pues, es indispensable que, ante cualquier información sanitaria que nos encontremos, sostengamos una mirada crítica, busquemos fuentes oficiales y de máxima credibilidad, y no nos aventuremos a compartir entre nuestros contactos antes de contrastar la información.

Se denominan “bulos” aquellos centros donde se crean estas noticias falsas. Las fake news generan un daño a la salud pública, al difundir una información errónea, que puede poner en riesgo la vida de un individuo además de desacreditar a los profesionales de la salud. Los usuarios de redes sociales (Facebook principalmente) así también, usuarios de aplicaciones de mensajería para teléfonos inteligentes (ejemplo; WhatsApp) deben verificar la información recibida antes de compartir o reenviar a sus contactos, también existe la necesidad de crear un observatorio de las noticias falsas de salud en Internet, un lugar donde los usuarios puedan verificar la información que están leyendo y así saber si es verdadera o falsa.

Hace un par de años, una de las noticias falsa más difundidas en España, decía: “… los recipientes de plástico utilizados habitualmente para transportar comida (conocidos como “tuppers” o “tápers”) son cancerígenos, y no se debe almacenar alimentos en ellos ni congelarlos o calentarlos en el microondas”. La misma es absolutamente falsa, pero lo que ha ocurrido es que mucha gente se ha deshecho de todos los ‘tuppers’ de que tenía, así cientos de ejemplos más.

Antes de creernos y compartir cualquier información que veamos en internet, sea de la temática que sea, tenemos que seguir unas recomendaciones básicas pero que, en ocasiones, pasamos por alto:
• Consultar la firma del artículo o publicación. Por norma general, los medios reconocidos e instituciones nos ofrecen la información ya contrastada.

• ¿Tiene faltas de ortografía? ¿Abusan de las mayúsculas o los signos de exclamación e interrogación? Si es así la información no proviene entonces de una fuente oficial.
• Comprueba si esa información se ofrece en distintos medios. Gracias a Google puedes ver si el titular o la base de la noticia aparece en diferentes páginas.

• ¿Cuál es la fecha de publicación o actualización de la noticia? Se han dado casos en lo que se utiliza información del pasado para referirse a un hecho presente.
• Las informaciones relacionadas con la salud deben tener su fundamento en estudios o investigaciones realizadas. Duda de aquellos artículos donde no se haga una clara referencia o donde no puedas consultar de dónde procede la afirmación o negación que sostienen

La salud es un tema que a todos nos interesa y por ello genera opiniones de todo tipo. Por ser un tema tan taquillero en Internet abundan blogs, libros y páginas con recomendaciones muy atractivas pero en muchos casos sin ningún respaldo científico. Es un asunto muy serio porque esa información falsa es un potencial peligro para la vida.


Por: Javier Marx
Magister en Salud Pública y Enfermedades Transmisibles
Bioquímico del Hospital SAMIC Iguazú
Docente del Instituto Misionero de Enseñanza Superior
Docente de la MSPyET, FCEQyN-UNaM

 

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