El Instituto Esperanza de Educación Especial recibió el título de propiedad después de 30 años

La ceremonia se realizó en la institución en horas de la mañana de este miércoles. El título de propiedad fue entregado a las autoridades del  Instituto  que brinda educación especial y rehabilitación a mas de 100 niños y adultos con discapacidad en Iguazú. Fue fundado por Antonia Soto.

Iguazu (LaVozDeCataratas) La “Escuelita Esperanza” como se la conoce, tiene actualmente una matrícula de 116 alumnos, desde los 3 meses de edad, además de adultos que reciben talleres de capacitación profesional.

Con patologías como síndrome de Down, parálisis cerebral, ceguera, autismo, retraso cognitivos y problemas motrices, el Instituto  brinda educación gratuita e inclusiva.  El cuerpo docente está compuesto por 8 maestras y profesores a las que se les suma un gran número de profesionales y terapeutas que tratan patologías específicas como fonoaudiología, musicoterapia, psicopedagogía, psicología, enfermería y kinesiología. 

En el 2021 cumple sus 30 años. Fue en el año 1991 cuando después de llevar a su hijo con síndrome de down a una institución educativa en Foz de Iguazú, por no contar con opciones en Iguazú, Antonia Soto se contactó con un grupo de padres cuyos hijos padecían alguna  discapacidad. Estos padres formaron una asociación con el objetivo de «una escuela y centro de rehabilitación». La posibilidad se concretó recién en el año 1996 cuando el SPEPM reconoce con una resolución al Institutito Esperanza de Educación Especial y Rehabilitación 0913.

“La incredulidad primero y el desconcierto después se apoderaron cuando supe lo que tenía mi hijo José, luego de haber asimilado la idea no me pareció tan terrible y surgió como una bendición, una idea, que para darle forma, busqué a quienes como yo, transitaban caminos diferentes. De este modo nació la Asociación Esperanza de padres y amigos de niños especiales de  Iguazú, cuya meta era la creación de u centro de rehabilitación y un escuela especial” comentó Antonia Soto sobre los inicios y la fundación de la institución.

Camino difícil:

Antonia también explicó que,  luego de obtener la habilitación del SPEPM, recorrieron muchos espacios físicos antes de llegar  donde está emplazado hoy el instituto. Inclusive, hubo lugares donde los propios vecinos no los querían recibir. Una situación desagradable tuvieron que vivir cuando habían conseguido la habilitación y el permiso para instalar la escuela en un casilla ubicada en las 300 viviendas de IPRODHA, según relató Antonia “Un amiga me escribió un día y me preguntó si nosotros íbamos a llevar la escuela a esa casilla del IPRODHA, y yo le dije que sí. Entonces me dijo: -mirá, yo te cuento que los vecinos del barrio están haciendo una nota para echarlos a de allí, que no les van a permitir poner la escuela. Dicen que no van a permitir que pongan una escuela de locos, que van a lastimar a nuestros chicos-. Entonces ahí seguimos buscando otro lugar. Esto cuento ahora, para que sepan lo que pasamos, porque hoy es impensado que pase algo así porque la gente ha cambiado, pero en ese momento nos enfrentamos a muchas cosas”.

Recién en el año 1998 pudieron instalarse en el lugar que habitualmente se encuentran, en la esquina de las Avenidas República Argentina y De los Trabajadores. Después de 23 años y luego de mucha insistencia, lograron que el Municipio done esas tierras y tengan hoy el título de propiedad.

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