Día de la Maestra Jardinera: El desafío de educar a los niños en pandemia

Los jardines de infantes y sus maestras son un pilar fundamental en el desarrollo de los niños ya que constituyen una espacio de contacto y formación integral. En el día que se celebra su trabajo, una docente comparte reflexiones sobre el desenvolvimiento de las clases en época de pandemia

Iguazú (LaVozDeCataratas) Cada 28 de mayo se celebra el Día de los Jardines de Infantes y el Día de la Maestra Jardinera en memoria y reconocimiento a Rosario Vera Peñaloza, precursora y defensora de la educación de niños.

Los infantes fueron uno de los grupos que más sufrieron el largo periodo de aislamiento que provocó la pandemia del coronavirus. Las expectativas de comenzar el jardín de muchos niños se esfumaron durante el año pasado y padres y maestras debieron reorganizar las tareas en forma virtual. Para la vuelta a la presencialidad, el  jardín tuvo que prepararse para recibirlos de manera segura y las maes también.

«Gran desafío se volvió para nosotros, los docentes en general, y sobre todo las que pertenecemos al nivel inicial, la vuelta a clases en la situación en la que vivimos de pandemia, y esto se debe a los nuevos protocolos que se han establecido y todo lo que implica llevarlos a cabo» aseguró a LaVozDeCataratas Evelyn Suanes, maestra de nivel inicial.

Consultada sobre los cambios que se desarrollaron en las salitas a partir de los nuevos protocolos explicó que «Cada cambio fue bueno en sí, porque hizo que nos replanteemos nuestras prácticas docentes y analicemos las fortalezas y debilidades del proceso de enseñanza y aprendizaje. Uno de los mayores, fue la simplificación de los contenidos para que los mismos sean afianzados y aprehendidos por nuestros niños. Nuestro trabajo fue seleccionar de los NAP (núcleos de aprendizajes prioritarios) porque muchas veces pretendíamos abarcar muchos contenidos pero no se profundizaban en el colegio, ni se les daba continuidad en la casa. Al haberse establecido que los niños asistan al jardín una semana si y la otra semana no, hizo que los alumnos en sus hogares puedan repasar los temas que hemos desarrollado en el transcurso de clases presenciales».

Cabe destacar que los niños deseaban volver a la escuela, uno de los datos importantes que comentó la docente es que actualmente las clases duran 2 horas y que a pesar de que no hubo periodo de adaptación, los niños no presentaron inconvenientes para entrar al aula «empezaron yendo dos horas desde el primer momento, ninguno lloró, se adaptaron bien en todos los niveles que haya escuchado, no como años anteriores que todos lloraban, está re felices los chicos» afirmó Suanes.

En cuanto a los protocolos, para mantener la seguridad de las burbujas «La comunicación entre escuela y familias es constante, cuando faltan los niños al jardín, a los dos días que no vemos sus caritas, nos comunicamos con sus tutores para saber cómo están y solicitamos que si tienen moco, tos, u algún otro síntoma, no los envíen al jardín ya que pueden contagiar a sus compañeritos» explicó la seño sin dejar de destacar que el contacto físico es lo que más se extraña: «Sí nos sentimos muchas veces impotentes al no tener la libertad de abrazar a nuestros queridos alumnos, pero buscamos a través de la mirada cálida y palabras de contención, hacerles sentir que no están solos en medio de tanta incertidumbre».

Para finalizar reflexionó sobre el trabajo de a maestra jardinera «Como docentes, estamos orgullosas de pertenecer a dicho nivel y que los niños puedan asistir a clases, ya que se les da la oportunidad de socializar con sus amiguitos, aprender jugando y disfrutando del mundo tan complejo y único del nivel inicial. De esta forma, que los niños asistan al colegio, se les garantiza uno de los objetivos más importantes del nivel: la formación integral, tanto social, totalmente primordial para el aprendizaje, como psicológica, emocional, física».

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