La bajante de los ríos, como el Paraná, continúa y la alerta es constante

Juan Borús, del Instituto Nacional del Agua, explicó cuál es la situación actual e indicó que el “recurso hídrico no sobra”.

A pesar del alivio por las últimas lluvias, la sequía sigue afectando a la región y la bajante de los ríos como del Paraná, que es histórica, no terminan de recuperarse. A pocos días de la llegada del verano, es imprescindible recordar que hay que extremar el cuidado del agua potable.

Juan Borús, subgerente de Sistema de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), en diálogo con Primera Plana, de la FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN, fue muy claro al destacar que “el cuadro que estamos viendo hoy es por etapas y el mismo escenario que se vive desde el último bimestre del 2019. No hemos terminado de salir del cuadro de sequía regional y tiene como correlato inmediato la disminución del caudal en los grandes ríos, especialmente en el Paraná que viene desde Itaipú. Y también el río Iguazú está en iguales valores que el año pasado, uno se termina acostumbrando a los bajos valores como si eso fuera lo normal”.

Agregó respecto de la crisis hídrica que “en realidad estamos muy por debajo de los valores normales de caudal en Cataratas, estamos en la cuarta parte de los que deberían ser Cataratas. Es crítico o no en la medida que va pasando el tiempo y nos vamos adaptando a esta situación, se toman medidas y se van adoptando criterios como para hacer frente a la sequía y la indisponibilidad del recurso hídrico”.Para Borús “cuanto más dure esta sequía y estas bajantes persistentes, mayor es la afectación a la fauna íctica y, por lo tanto, la actividad pesquera no tiene viso de mejoras significativas en los próximos meses”.

El funcionario del INA anticipó que “todo hace pensar que el primer trimestre o cuatrimestre, quizá del año que viene, va estar signado por este cuadro”.El subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del INA indicó que la situación es de alerta constante “porque, además, tengamos en cuenta que con las oscilaciones que tiene el río Paraná en el tramo misionero-paraguayo, especialmente en Puerto Iguazú- Puerto Libertad, son fuertes y están siempre en el límite de lo conveniente para las tomas de agua. A pesar de que se ha trabajado en las tomas de agua, la posibilidad de que volvamos a tener niveles en Puerto Iguazú del orden de los cuatro metros, por ahora no se están dando”.

“Tenemos, una evolución medianamente tranquila, sin grandes cambios, pero puede ocurrir en el futuro”, dijo.

Juan Borús contó que “en septiembre el panorama era realmente malo, teníamos unas perspectivas de lluvias en el último cuatrimestre del año realmente malas y después se fue modificando y por suerte se dieron las lluvias”.

Además indicó que “el caudal que entraba al tramo misionero paraguayo al río Paraná estaba artificialmente sostenido y se debía al uso de reserva en las altas cuencas del Paraná en Brasil” y antes de que se terminen las reservas, llegaron las lluvias.

Borús indicó a FM de las Misiones que “ahora, la sequía y la bajante de los ríos, como son tan largas y persistentes, ya no nos sorprendemos. Pero sigue siendo grave y un mensaje que se da permanentemente y más en el verano, es que imprescindible que adoptemos usos y costumbres del recurso hídrico adaptado a lo que estamos viviendo, el recurso hídrico no sobra y el que tenemos disponible no hay que derrocharlo, hay que ser cuidadoso adaptarse a la situación, no sobra agua”.

En algunas localidades como Eldorado, 25 de Mayo, Puerto Iguazú, Oberá entre otras, la falta de agua potable sigue siendo un problema que podría profundizarse más en el verano, por las altas temperaturas.

Fuente: Primera Edición.

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