Niños con TEA: Denuncian malos tratos y falta de capacitación en comercios de Iguazú

La semana pasada una madre denunció en redes sociales haber sufrido malos tratos, junto a su hijo  en un comercio de helados de Iguazú. A raíz del hecho el niño de 5 años, que fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) sufrió una crisis y “lloró desde que salimos (del lugar) hasta llegar a mi casa” relató la mujer. Luego de la denuncia, padres de otros niños relataron a LaVozDeCataratas situaciones similares en el sector comercial.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Según explicó en un posteo de facebook, el hecho ocurrió el pasado 9 de febrero cuando: “Compramos dos helados, y cuando pedimos el sabor mi hijo no se cansaba de repetir «chocolate, chocolate», y la persona que nos atiende de mala manera le dice que ya le da. Cuando mi hijo ve que el helado estaba en cucurucho no quiere agarrarlo, entonces le pido si me puede cambiar a un vasito, está señora nuevamente de mala manera me dice «lo vas a tener que pagar», a lo q le respondo que no hay problema y me pasa el vaso de mala manera después de que le había pagado el mismo. Mi hijo se sienta en un borde de la ventana y nuevamente le habla mal. Mi hijo tiene autismo, por eso repite varias veces algunas cosas, pero no deja de ser un niño y no dejamos de ser clientes y personas ante todo” lamentó. 

En comunicación con LaVozDeCataratas, Rocío Reinoso,afirmó que “la situación que vivimos es una de las tantas situaciones que vivimos los padres y niños y adolescentes con TEA. Nuestros hijos no actúan todos de la misma manera y no tienen todos las mismas características cada niño con TEA es único” En ese sentido, reflexionó en la falta de capacitación del personal de atención al cliente para lidiar con personas con discapacidad, y comentó que la empresa en cuestión se comunicó con ella para disculparse: “La persona que nos atendió a lo mejor no tuvo un buen día o no está acostumbrada a trabajar con niños que constantemente exigen más atención. Desde la empresa se disculparon y me dijeron que iban a trabajar en proyectos para evitar este tipo de situaciones sobre todo con los niños con autismo. Cómo sociedad tenemos mucho que aprender, como dije, no todos actúan de la misma manera. Y desde la sociedad se desconoce mucho».

Otros casos de conflictos en la atención al cliente: 

A raíz de esta experiencia, otros padres relataron situaciones similares en comercios de Iguazú, lo que indica que no es un hecho particular, sino que la calidad de la atención a niños y personas con TEA es deficiente:

“ Yo tuve una pésima experiencia cuando fui a un local de celulares a comprar un teléfono. Estaba con mi hija y me dijeron que tenía que esperar afuera porque los niños no podían entrar. Era imposible hacerle entender a mi nena por que no podía entrar y yo si. Le dije a la vendedora y no le importó. Me atendió desde la vereda con mi hija gritando” mencionó otra madre.

La intolerancia y falta de empatía, generada en muchas ocasiones por el desconocimiento, también lo padecen las familias con integrantes con TEA en otros contextos, por ejemplo en el transporte público: “En mí caso yo tuve muchas malas experiencias cuando mí hijo era más chico, en el colectivo la gente que te mira feo cuando tu hijo tiene una crisis, en el súper o en todas partes. Muchas veces me dijeron “a ese niño le falta cinto” demostrando un total desconocimiento del trastorno, afirmó Carolina. 

“Iguazú no se caracteriza por una buena atención al cliente, discriminan si sos turista o no. Me parece que es la falta de capacitación del personal, ya sea en discapacidad o no, porque el objetivo del comercio es ganar dinero, y para eso deben atender bien al cliente para que vuelva” reforzó Rosana Ramírez, otra madre integrante del grupo de padres autoconvocados. 

Reinoso, aseguró que la raíz del problema es la falta de conocimiento: “Desde la sociedad se desconoce mucho, a medida que fue pasando el tiempo como familia entendimos que Ignacy tiene otros tiempos de aprendizaje, de tolerancia, de espera y de frustración. Pero nosotros lo entendimos como familia y desconocíamos este tipo de diagnóstico hasta que nos pasó. Y también hablando con otras familias entendimos que todos son muy diferentes. Pero nos cansamos de los atropellos de la gente por eso la necesidad de salir a las redes para que la gente entienda que muchas veces no es que los niños son malcriados o caprichosos, tienen un trastorno que les cuesta manejar y con tratamientos con diferentes especialistas se puede ir manejando y controlando, pero lleva su tiempo. Muchos padres eligen no salir por las miradas de la sociedad por eso es importante hacerles llegar las diferencias y dificultades que tienen los niños con TEA”. 

Para finalizar, destacó la necesidad de la capacitación para convivir mejor en sociedad: “comprendo que es difícil trabajar en estás situaciones sobre todo por la falta de capacitación sobre la temática (sea TEA, TDAH, dislexia, discalculia, etc) pero es posible poniendo un poco de nosotros para hacer que las experiencias de aprendizaje sean buenas para todos los niños tengan o no un diagnóstico”. 

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