Grupo G.E.R.SI: mujeres rescatistas del cuerpo de bomberos

El Grupo Especial de Rescate y Salvamento de Iguazú está formado por jóvenes que de manera voluntaria se capacitan para ayudar en situaciones extremas de altura, profundidad o espacios confinados. Está formado en su mayoría por mujeres que nos cuentan su historia.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El Grupo Especial de Rescate y Salvamento de Iguazú (GERSI) es una equipo especial del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Iguazú que está preparado para realizar tareas en profundidades, espacios confinados y en alturas. Está formado por 17 personas de las cuales seis de ellas son mujeres jóvenes entre 19 y 21 años que de manera voluntaria participan en rescates especiales y complejos. Cabe destacar que recién desde el año 2015 las mujeres pudieron incorporarse a este Grupo Especial de Rescate y lo han hecho de forma ininterrumpida desde entonces.

LaVozDeCataratas dialogó con dos de ellas que además de formar parte del equipo, son auxiliares del instructor por l trayectoria que tienen en el cuerpo.  Según explicaba Luz Rodríguez: “Pueden formar parte del Equipo GERSI las personas del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios que se inscriben como aspirantes y por un año realizan un entrenamiento especial dos veces a la semana. Luego de aprobar un examen eliminatorio, deben entrenarse durante ochos meses o un año más para pertenecer al grupo GERSI, que también es eliminatorio. Suelen entrar 10 o 15 y quedan 3 o 4 máximo” destacó Luz, demostrando que no es una tarea fácil, sino para valientes.

Alexia Portillo, también auxiliar del instructor, explicó que normalmente las situaciones a las que acuden a prestar su servicio en la ciudad, son en barrancos, como por ejemplo accidentes en el Hito o la Costanera. También acuden al rescate de animales en pozos o árboles muy altos donde personas que no están capacitadas, ni poseen los elementos no pueden llegar.  Para lograrlo utilizan distintas herramientas de protección personal como otras que le permiten sujetarse y rescatar a otras personas o animales. Entre ellas cuerdas de distintos tipos y tamaños, cintas de anclaje, poleas que permiten distribuir la fuerza y de ese modo disminuir la carga, mosquetones que sujetan las cuerdas, ascensores y descensores que se pueden apreciar mejor en el video de la publicación.

Además de estos elementos, el Grupo GERSI cuenta con equipos de protección personal. Natalia Cañete, aspirante del equipo, fue la encargada de explicar en qué consisten: “Tenemos un arnés integral, de cinco puntos. Lo llamamos así porque tiene cinco puntos de anclaje, uno en el pectoral, uno ventral, dos en los costados y uno atrás.” En ese arnés las chicas cargan un variedad de elementos como ser: cabo o cuerdas cortas, largas, un yumar -que es un elemento para ascender-, un descensor ID, el equipo más nuevo que tiene el cuartel, cordines cortos y largos y al menos tres mosquetones. “Contamos también con equipo personal que son los guantes, cascos con linternas, borcegos, pantalones de fajina y rodilleras. Es el equipo completo que debemos utilizar para poder realizar un rescate” Concluyó Natalia.

 

La vida en el cuartel:

Alexia, explicó a LaVozDeCataratas, que los Bomberos Voluntarios que prestan servicios en el cuartel, de manera voluntaria, sin percibir ningún tipo de beneficio monetario, tienen como obligación asistir todos los sábados para recibir diferentes capacitaciones: “los sábados toda la tarde tenemos que venir a capacitarnos, tenemos instructores que cada sábado nos dan una tema diferente de lo que es ser bombero”.

Además deben cumplir guardias nocturnas una vez a la semana y estar atentos ante una situación de peligro que los convoque.

Vocación de Servicio: 

“Bomberos me acompañó toda la vida, mi papá fue bombero desde antes que nazca y fue uno de los fundadores de la Escuela de Cadetes y también uno de los fundadores del grupo GERSI, entonces desde siempre en la sangre hubo bomberos, entonces por eso decidí formar parte de este grupo” explicó Luz Rodríguez sobre su decisión de integrar el cuerpo.

Alexia y Luz explicaron que la presencia femenina en el grupo y también como auxiliares del instructor, ayuda a que otras mujeres se puedan sumar, ya que “por ahí las chicas se acercan y nos dicen si están en sus días, o si están mal emocionalmente, ya que es una tarea que requiere mucho esfuerzo físico”.

Además destacaron que destacaron que no hay prejuicios entre hombres y mujeres dentro del grupo, y los une la pasión por ayudar al otro.

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