Argentina es el primer país de Latinoamérica en fabricar la vacuna Sputnik V

La empresa farmacéutica Laboratorios Richmond Sacif produjo el primer lote de la vacuna rusa contra el coronavirus, que deberá ser controlado por el Centro Gamaleya. Se espera que la producción a gran escala en el país comience en junio.
«La Argentina se ha convertido en el primer país de América Latina en comenzar la producción de la vacuna Sputnik V. RDIF y sus socios han realizado una transferencia de tecnología a los Laboratorios Richmond», señaló el comunicado difundido por el organismo ruso.

Y continuó: «El primer lote producido será entregado al Centro Gamaleya para realizar el control de calidad correspondiente».

Es una gran noticia, pero paso a paso»

Según la empresa, se prevé que la producción a gran escala de Sputnik V en Argentina comience en junio, aunque fuentes gubernamentales explicaron que, al tratarse de un «proceso biológico, puede tener demoras y algunas dificultades hasta alcanzar los niveles óptimos» por lo que sugirieron «ser prudentes».

«Es una gran noticia, pero paso a paso», dijeron esas fuentes oficiales a Télam.

«Apostamos a la mejor vacuna del mundo», continuaron, pero aclararon que «hay que poner cautela en el corto plazo».

Explicaron que «el mediano plazo es a fin de año, para hacer el 100% de la vacuna» y añadieron que la producción en el país se debe a «un acuerdo entre privados» facilitado por el Gobierno y que el Estado deberá comprar las dosis dado que «no hay nada escrito» para que Richmond destine toda la producción en la Argentina.

En ese sentido, el comunicado difundido por el organismo ruso añadió que «la vacuna producida en la Argentina podrá, luego, se exportada a otros países de América Central y América Latina».

Los próximos pasos

Fuentes oficiales informaron que este primer lote de Laboratorio Richmond en Argentina consistió en la formulación (envasado) de la sustancia activa en los viales (frascos) de los dos componentes.

Si el lote supera el control de calidad del Centro Gamaleya, se comenzaría a avanzar con los siguientes pasos, que las fuentes calificaron como «muy complejos y desafiantes» para importar a Argentina el antígeno (principio activo de la vacuna) y escalar el formulado (envasado).

En ese sentido, las fuentes gubernamentales indicaron que «la posibilidad de completar el proceso de producción en Argentina a partir del antígeno, que es la sustancia activa que fabrica el Gamaleya, y producir lo que se llama formulación o envasado con las dosis es algo que aceleraría el proceso de contar con la vacuna terminada en tiempo y forma en nuestro país, siendo parte de la cadena de producción y también -por supuesto- dando la oportunidad de acelerar y favorecer el acceso de la vacuna Sputnik V a Latinoamérica».

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