El BOP N° 23 suspendió las clases presenciales por problemas edilicios y peligros eléctricos en el establecimiento

La decisión fue tomada por padres, docentes y directivos luego de una asamblea realizada el martes. Luego de varios robos sufridos, hay ventanas rotas, peligro de electrocución y algunos baños no cuentan con inodoros.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Padres, docentes y directivos del B.O.P N23 » Demetrio Koropeski» conocido como «Bachitur» decidieron en asamblea suspender las clases presenciales en el establecimiento debido a los problemas edilicios que sufre el lugar, que lo convierte en peligroso para todo el personal educativo.

«El colegio desde el mes de octubre sufrió una serie de robos, a esto se le sumó los problemas que ya teníamos en cuanto a la humedad y a la parte eléctrica. Empieza a filtrar agua y líquido cloacal del baño de arriba hacia abajo, se humedece la pared y el techo y a parte del olor de las pérdidas, corremos el riesgo de que alguien se electrocute. Quisimos clausurar esos baños, pero los que se pueden usar no tienen inodoro debido a los robos. Por eso se decidió suspender las clases.» informó a LaVozDeCataratas, Ana María Holoveski, directora de la institución.

El BOP N° 23 ocupa ese edificio desde el año 1994 aproximadamente y hoy tiene una matrícula de 500 alumnos distribuidos en turno mañana y tarde, sin embargo, cuentan con un solo portero durante el primer turno. Durante los robos sufridos, la escuela se fue quedando sin inodoros, focos y canillas, además tuvieron que desinstalar aires acondicionados, comprados e instalados a partir de rifas y ventas de los alumnos, por el peligro que represaban las conexiones en mal estado y violentadas por los ladrones.

Además de la suspensión de clases, también se han enviado notas al Consejo General de Educación, al Ministerio explicando la situación y esta tarde preparaban una presentación dirigida al Gobernador para intentar recibir respuestas efectivas.

«Nosotros queremos la presencialidad, pero yo como directora tengo que tomar una decisión y resguardar al personal, a los alumnos. Ayer los papás entraron, recorrieron, vieron los años, inclusive vino gente que sabe que trabaja en construcción y consideran que no podemos estar circulando» explicó Holoveski.

Dificultad con la virtualidad:

La Directora explicó que necesitan que la escuela esté en condiciones, debido a que es difícil aplicar la virtualidad por las condiciones de los servicios en la ciudad, y también de las familias cuyos jóvenes asisten a ese secundario.

«Acá en el Bachitur, no funciona la virtualidad porque los chicos no tienen los recursos, no digo todos, pero la mayoría. Incluso hay docentes que en sus casas no les llega buen internet, se les acaban los datos. Hoy por ejemplo vino una mamá que no se enteró que no había clases porque no tenía datos y no llegó el mensaje. O sea es irreal la virtualidad, al menos en esta institución» expuso la docente.

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