Madre e hijo imputados por “encubrimiento” y “homicidio”

Un joven (19) fue acusado formalmente por la muerte de su padrastro, un jubilado de 76 años. Su progenitora fue apuntada por intentar ocultar el crimen. Ambos se abstuvieron de declarar ante el juez.

Una mujer de 57 años y su hijo de 19, fueron trasladados ayer al Juzgado de Instrucción de Jardín América, a cargo por subrogación del magistrado Leonardo Manuel Balanda Gómez, quien dispuso las audiencias indagatorias en las que los detenidos por el crimen de Ángel Bejarano (76), optaron por guardar silencio al tiempo que fueron imputados por “encubrimiento” y “homicidio agravado por el vínculo” respectivamente.

Durante la audiencia realizada ayer cerca del mediodía, tanto la mujer como su hijo no declararon frente al magistrado por recomendación de su abogado (particular) defensor. Fuentes consultadas  confirmaron que ambos seguirán detenidos en dependencias policiales de Jardín América mientras dure el proceso.

Los dos son investigados desde el pasado viernes 19 de noviembre cuando en un domicilio del barrio Prosol de Jardín América, se produjo una discusión familiar que terminó en tragedia con la muerte de un jubilado, pareja de la mujer y padrastro de los ahora imputados.

La pareja del hombre fallecido había declarado que tras una discusión -que también involucró a su hijo- Bejarano tomó un cuchillo y se produjo un profundo corte a la altura del cuello. El segundo detenido, hijastro del hombre, también había declarado algo similar a lo manifestado por su madre a los policías.

Días después el juez que entiende en la causa dispuso la detención de madre e hijo ya que los resultados preliminares de la autopsia establecieron que murió como consecuencia de una lesión con un elemento punzo cortante en el cuello y que la misma no habría sido autoprovocada.

De acuerdo a lo que se desprendió durante los primeros días de investigación, aparentemente los tres protagonizaron una “discusión por dinero” que desapareció de una billetera y los ánimos se caldearon cuando la mujer, supuestamente iba a ser agredida y su hijo salió en su defensa.

Una de las hipótesis de los investigadores es que se generó un forcejeo entre el hombre y su hijastro, que derivó en que el mayor de ellos sufriera lesiones con el cuchillo que extrajo de la cocina.

El hombre resultó gravemente herido y fue trasladado de urgencia al hospital local donde falleció pasadas las 4 de la madrugada de ese viernes.

La médica policial de turno determinó que el occiso presentaba “herida cortante en cuello lado derecho región supraclavicular profundidad 2 a 3 centímetros, escoriación en abdomen y antebrazo izquierdo”. Justamente esas otras lesiones indicarían que el hombre pudo ser atacado aunque tampoco se descarta que el joven se defendió o trató de hacer lo propio al ver que su progenitora corría peligro.

Las mismas fuentes consultadas revelaron que los resultados de la autopsia al cuerpo del jubilado fueron determinantes para las detenciones de los sospechosos y que otra cuestión que llamó la atención de los investigadores, es que la escena fue limpiada rápidamente antes de la llegada de la policía.

Por lo pronto restan medidas dispuestas por Balanda Gómez como pericias de los celulares de los involucrados, testimoniales de vecinos que pueden aportar detalles de cómo sucedieron los hechos y cómo era la situación de convivencia entre la víctima, su pareja y su hijastro.

 

 

Fuente: Primera Edición

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