Enmascarado entró a una casa y a punta de cuchillo robó 700 mil pesos

Ocurrió ayer al mediodía en inmediaciones de la avenida Mariano Moreno y Yerbal, de Posadas.

Un llamado a la puerta, un enmascarado, un cuchillo, tres personas en la vivienda y dinero arriba de la mesa, es la descripción de la escena en la que se desarrolló un robo ayer al mediodía en el barrio Palomar de Posadas.

La víctima fue una mujer, quien sufrió algunos golpes y sintió la punta del arma blanca en su pecho. El aparentemente solitario ladrón, escapó en principio, sin dejar rastros.

Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, el caso ocurrió alrededor de las 12.30, cuando un delincuente llegó a una casa ubicada en avenida Mariano Moreno y calle Yerbal, a metros del cauce del arroyo Vicario. En base a los datos obtenidos se pudo reconstruir que momentos antes de golpear la puerta, el malhechor se colocó una máscara al mejor estilo de las películas de terror, la cual poseía marcas como de sangre. El que abrió la puerta fue un niño de alrededor de 10 años, quien se topó con la tenebrosa imagen del enmascarado que lo empujó hacia adentro.

Instintivamente el chico corrió a refugiarse mientras la mujer de 42 años y dueña de la casa sin poder entender lo que pasaba inmediatamente, tuvo al malhechor sobre ella. Le apoyó la punta del cuchillo en el pecho, y con una tonada paraguaya le exigió que le dijera dónde tenía la plata. La víctima atinó a mostrarle con un movimiento de brazos el lugar donde estaba el dinero. La zamarreó y eso le provocó que se golpeara la cabeza en la zona de la sien izquierda y además sufriera un corte en la nariz.

En la casa estaba también la madre de la víctima, una mujer mayor que optó por quedarse quieta y no decir nada ante la presencia del ladrón y la amenaza del arma blanca.

Sobre la mesa, en una bolsa había una suma aproximada de 700 mil pesos, que la mujer los tenía producto del cobro de alquileres y otros negocios particulares. El delincuente puso la suma en su mochila y escapó hacia la puerta con rumbo desconocido.

La mujer llamó de inmediato a la policía y si bien llegaron a muy rápido no pudieron hallar ningún rastro del delincuente.

La víctima sospecha que alguien que conocía de su movimiento de dinero ese día, puede haber aportado el dato para que el malviviente cometiera el atraco.

Por jurisdicción, intervino la seccional Tercera y los investigadores estaban en búsqueda de registros de cámaras de seguridad que pudieran haber captado el movimiento del sospechoso, y si actuó con un cómplice para escapar del lugar.

Fuente: Primera Edición
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