El acuerdo con el FMI ya entró en el Congreso, pero el Gobierno aún busca los votos para aprobar la ley

El Ejecutivo retocó el proyecto a pedido de la oposición, que igual no quedó conforme. Se suma a las dudas de los K duros. Diputados lo debate en comisión desde el lunes.

Finalmentedespués postergaciones y modificaciones de último momentoel proyecto de acuerdo con el FMI entró a la Cámara de Diputados, con su «letra chica», para empezar a ser debatido el lunes en comisiones. Arrancó, oficialmente, la cuenta regresiva para el Gobierno que necesita juntar los votos que le garanticen la aprobación, en un clima de creciente incertidumbre y tensión.

El tema abre grietas tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio. Y en ninguna de las dos coaliciones está claro todavía como votarán.

«Tenemos que tener la madurez y la responsabilidad de entender que es un problema de la Argentina, y no de un Gobierno. Voy a hacer todo mi esfuerzo para tratar de convencer hasta el último diputado de la Argentina«, afirmó el propio presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, quien junto al jefe del bloque oficialista, Germán Martínez, estarán inmersos durante todo el fin de semana en negociaciones internas.

Del bloque de 118 miembros, el Gobierno confía en conseguir el aval de entre 80 y 90 legisladores propios. Pero el sector ligado a La Cámpora de Máximo Kirchner y el kirchnerismo duro seguirá eligiendo en silencio. «Por el momento no vamos a decir nada», reconocen.

Sin embargo, horas después de presentado el proyecto La Cámpora publicó un nuevo video en sus redes: un compilado de discursos de Máximo en el que dispara de lleno contra el FMI. «Háganse cargo de que financiaron la campaña de Macri y a la cola a esperar. Primero los intereses de los ciudadanos. Para eso nos votaron, ese es nuestro contrato electoral, el que asumimos y vamos a representar todos los días», se lo escucha decir en un pasaje.

Aunque suena a rechazo, no lo confirman. «Es la visión sobre el FMI. De ninguna manera adelanta nada sobre la votación«, insisten.

Mientras tanto, Germán Martínez le pidió a sus legisladores que estén en Buenos Aires el domingo temprano. No convocó a una reunión formal de bloque, pero la intención es mantener encuentros. Incluso se habla de la posibilidad de un contacto con el ministro de Economía, Martín Guzmán, antes de que se presente el lunes en ante el plenario de las comisiones de Finanzas y Presupuesto.

Ahí está previsto, que acudan también , en calidad de oyentes , algunos senadores oficialistas. En la Cámara alta la situación también es complicada con el plus de que, por reglamento, las abstenciones inciden en el quórum.

Mientras tanto, en las trincheras de la oposición el escenario está aún más atomizado. En el proyecto enviado el Gobierno desdobló un artículo clave, tal como pedía Juntos por el Cambio pero la redacción no termina de convencer y, lupa en mano, quieren estudiarlo, descartar «trampas» e intentar unificar una postura. 

Algunos sectores -más ligados a la Coalición Cívica y a los gobernadores- están convencidos de que garantizar que el país no caiga en default debe ser la prioridad, pero otros consideran que el kirchnerismo les quiere hacer el «abrazo del oso» y que no pueden avalar algo que parte del propio oficialismo no está dispuesto a acompañar.

La situación obligó a adelantar la reunión de Mesa Nacional, programada inicialmente para el martes, a un encuentro virtual el domingo a la tarde.

La discusión de fondo es política, pero se enmarañó en cuestiones de técnica legislativa. El grueso de Juntos por el Cambio venía pidiéndole al oficialismo que el articulado del proyecto de acuerdo del FMI diferencie en su redacción dos puntos para ellos clave: la autorización para refinanciar la deuda de los anexos que contienen el detalle del programa con el que el ministro Martín Guzmán se comprometió con el Fondo.

Así, la idea era poder aprobar en general la refinanciación pero rechazar o no votar el programa.​ Insisten en no quedar «pegados» con su política económica. 

El proyecto que finalmente ingresó tiene un artículo más que el borrador que se había difundido. En un primer artículo plantea la aprobación del «Programa de Facilidades Extendidas a efectos de refinanciar la deuda» tomada en 2018.

En el segundo señala que se acompañan los Memorandos y los anexos, «que componen el programa de facilidades» mencionado «en el artículo precedente y que forman parte integrante de la presente ley».

Es decir que los anexos -donde están los detalles- quedaron consignados aparte, aunque ambos artículos están conectados.

«Es una buena señal, pero los anexos deberían estar afuera de la ley«, asegura una fuente del PRO. «Hay un desdoblamiento de los artículos a medias, no es total», aseguran desde el bloque UCR. «La separación de los artículos y la redacción del artículo 2 son inconsistentes en términos de técnica legislativa», coincide el bloque de Evolución Radical, que conduce Rodrigo De Loredo.

El cordobés, a su vez, denunció que el proyecto aumenta impuestos, la primera condición que JxC había puesto como límite para acompañar. «Y si, lo hicieron nomás. Proponen disminuir el déficit aumentando impuestos. «De cada $10 que tienen que ahorrar por la meta fiscal, $2 lo cubren con el aumento a las valuaciones de bienes personales y $6 con el incremento a los combustibles vía un cambio técnico en su recaudación», reprochó.

Por su parte, Gerardo Milman, ​espada parlamentaria de Patricia Bullrich en Diputados no especificó motivos, pero también se mostró crítico. «Luego de haber leído atentamente el proyecto de Ley enviado por el Poder ejecutivo sobre el acuerdo con el FMI, está claro que el Gobierno no quiere que se le apruebe nada», disparó en redes.

«Cuanto más veo el rechazo que Macri está haciendo del acuerdo con el FMI, más convencido estoy de que hay que aprobar esta refinanciación. Cuanto más duro es Macri y su entorno, más me reafirma la vocación de que vamos por el camino correcto”, sentenció Martínez en declaraciones.

El lunes empezará el debate en comisiones -la primera prueba de fuego- y de acuerdo al tono de los discursos se tendrán que empezar a cristalizar las posiciones.

Fuente: Infobae

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