Opinión: La necesidad de reflexionar la masculinidad

Cómo podemos entender un hecho que engloba sucesivamente un homicidio y una violación. Después del impacto de la noticia, imaginé que es en el pensamiento de Género y Masculinidades donde podemos buscar la llave que nos abra camino a la reflexión colectiva ...

*Por Matías Ezequiel Tilocca. 

En Puerto Iguazú, en estos días asistimos a la lectura de comentarios por la red social Facebook sobre el asesinato y la violación ejercida por Jonathan Ferreira de 33 años. Se lo ha adjetivado de formas que no arrojan luz al acontecimiento que debería poner en alerta a las autoridades municipales y su agenda de priorizaciones. Que es un «loco», «enfermo», «psicópata», que es una persona hiper conflictiva con la vecindad, y el mecánico e irreflexivo slogan: «que se pudra en la cárcel».

‌Cómo podemos entender un hecho que engloba sucesivamente un homicidio y una violación. Después del impacto de la noticia, imaginé que es en el pensamiento de Género y Masculinidades donde podemos buscar la llave que nos abra camino a la reflexión colectiva no solamente sobre este crimen sino sobre las lógicas estructurales e interpersonales en las que vamos construyendo las relaciones afectivas, los vínculos sociales.

Hace ya treinta años que la profesora Rita Segato formuló la teoría sobre el «mandato de masculinidad» que es a su vez «el mandato de violación». Explica que los varones históricamente estamos sujetos a una estructura de relaciones violentas, con un eje vertical, la agresión del hombre a la mujer y disidencias, y el eje horizontal -y este es el gran aporte de Segato al pensamiento antipatriarcal- que da cuenta de la interlocución explícita o implícita que los varones pactan entre pares para tomar el status, el poder, que les concede la posición masculina en la sociedad desigual. Los crímenes de género expresan un mensaje a la sociedad. Y la violación aunque se ejerce por medios sexuales el fin es la dominación y el control de la otra persona, del otro cuerpo.

Resumiendo aquí por cuestiones obvias de espacio la perspectiva de comprensión de la masculinidad. En sintonía, es importante que solicitemos al Estado local una política urgente que se interne a pensar seriamente en las Masculinidades iguazuenses, porque el camino no es el comentario fácil, excluyente, sino la apertura de espacios de diálogo y contención, estudio y análisis del por qué nos comportamos
cosificando la vida, aumentando nuestra infelicidad al obedecer mandatos horriblemente violentos.

Existen en Argentina varios ejemplos de espacios que ponen en el centro a la masculinidad para ir desentrañando su historicidad y posibilitar otras dinámicas a partir de la reflexión profunda.

*Lic. Matías Ezequiel Tilocca.  Cursante de la Diplomatura en Raza, Género e Injusticia de la Universidad de San Martín.

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