Novedad: Con soldaduras de plástico recuperan objetos destinados al descarte

Gabriel Rojas y  Jorge Gerula son dos socios responsables de incoporar la novedad de la soldadura en plástico a Iguazú.  Gracias a ello, logran darle una nueva oportunidad a objetos plásticos de gran tamaño que se han roto y están destinados al descarte, contribuyendo al cuidado del medioambiente y de la economía.

Iguazú (LaVozDeCataratas) «La idea surgió por la necesidad que yo tenía de reparar unos objetos plásticos que tenía en mi casa, probé con un sistema de pegamento pero no funcionó. Entonces busqué en internet y entre varias opciones la que más me llamó la atención fue esta máquina que se llama microextrusora plástica» relató a LaVozDeCataratas Gabriel Rojas.

Después de ver varios videos en YouTube del funcionamiento del aparato, se contactó con la empresa que la ofrecía para comprarla.

«Pensé que era un valor accesible, pero cuando me dijeron el precio era de un valor mucho más alto del que yo pensaba. Pero la vendedora me explicó como funcionaba la máquina, que era importante que yo no disista de la idea, ya que aparte de resolver el problema que tenía, podía usarlo como una forma de trabajo. Entonces me invitaron a que fuese a conocer la empresa» añadió.

Así fue que recorrió 600 kilómetros hasta Chapecó en Brasil, donde tuvo el primer contacto con la soldadora y su funcionamiento.  Luego de diversos trámites, logró adquirirla.

«Traje la máquina y comencé a practicar a entender mejor el funcionamiento, los tipos de plástico que se pueden aplicar, y la verdad que me sorprendí de una forma muy grata con el funcionamiento de la máquina» mencionó.

Así descubrió que podía devolverle el uso a paragolpes de coches, tanques de agua, plásticos internos de heladeras, lavarropas, automóviles, jueguetes y otros objetos realizados en cuatro tipos de plástico: polietileno, polipropileno, abs y psai. De ese modo nació Falls y Jungle, soldaduras de plásticos, que añadió un socio Jorge Gerula, quién se dedica a la parte comercial y e-comerce, mientras Gabriel realiza la parte técnica.

Sobre como trabaja el aparato explicó: «es una base que está unida a una pistola por un cable que tiene 7 terminales y transmite toda la información a la pistola que lleva un filamento que sale por el pico de inyección, a la temperatura que yo en la base le digito, entre 260 a 300 grados de calor». Luego del sellado, se utilizan una serie de minitornos para retirar los excedentes de plástico y dejar lisa la superficie.

«Es una máquina que suelda el plástico, no es pegamento. Entones el plástico se integra con el otro en la misma temperatura y al enfriarse se transforma en uno solo» resaltó.

Actualmente los trabajos más solicitados son las soldaduras de tanques: «Es muy buscado, porque hoy día, hay una gran demanda por el problema que tenemos con el agua. Entonces la gente cuando se le rompe el tanque busca otros paleativos como membrana, traran de pegar con alguna cosa, pero con el paso del tiempo, esta se despega y vuelve perder agua. Nosotros proponemos resolver el problema de una sola vez»

Consultado sobre como ha sido recibido el servicio por los vecinos, aseguró: «es muy bueno porque ven en nosotros la solución a su problema. La aceptación de la gente es muy buena y muy grande»

Para finalizar recordó los beneficios que tiene este modo de recuperar el plástico para el medioambiente: «Nosotros tratamos de decirle a la gente que no tire los plásticos como tanques o paragolpes porque es más plástico para el medio ambiente. Inclusive sillas, reposeras o juguetes para chicos que se les rompe una parte y no saben que hacer, con la soldadura se vuelva a recuperar y evitar que sea un plástico más tirado en el medio ambiente. La idea es poner cosas que estaban destinadas a ser descartadas, de nuevo a funcionar».

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