Descubrieron una placa homenaje a Carlos Krause en el 40 aniversario de su muerte

En un sencillo acto realizado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, que lleva su nombre, descubrieron una placa y depositaron ofrendas florales. Participaron autoridades de AA2000, ANAC, funcionarios municipales y una hermana del héroe misionero.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Este miércoles 1º de junio se cumplen 40 años de la muerte de Carlos Krause, piloto misionero  que combatió en la Guerra de Malvinas y murió heroicamente junto al resto de su tripulación.

En honor a esa fecha, descubrieron una placa de homenaje en el aeropuerto internacional de Iguazú, ya que el mismo, lleva su nombre.

El acto se realizó a las 11.30 y contó con la presencia de las autoridades de AA2000, Estanislao Aleman (gerente general regional) y Sergio Pérez (administrador de AA2000 en Iguazú), además de autoridades de la ANAC y municipales.

También asistió al homenaje María Dolores Krause, una de las hermanas del misionero, en representación de la familia. Además de la placa conmemorativa, se entregaron ofrendas florales en el lugar.

Carlos Krause nació en Oberá el 1948, su madre es de Bonpland y fue maestra rural en Alba Posse y su padre era de Santa Ana, maestro y luego se jubiló como inspector de escuelas. Estudió parte de la primaria y la secundaria como pupilo en el Colegio Roque González y luego ingresó a la Fuerza Aérea. Se formó como piloto en la Escuela de Aviación Militar de Córdoba.

En 1982 cuando estalló el conflicto del Atlántico Sur estaba destinado al escuadrón de Hércules C-130, los aviones de transporte apodados como la “Chancha” por su aspecto grande y pesado.

El 1º de junio de 1982 Krause participó de una arriesgada misión en la que el Hércules C-130 matrícula TC-62 salió en misión de reconocimiento a ubicar a la flota inglesa. Krause iba como co-piloto del comandante Rubén Martel.

El resto de la tripulación estaba conformada por el navegador Hugo Meisner y los suboficiales Julio Lastra, Manuel Albelos, Miguel Cardone y Carlos Catezano.

Sin dudarlo despegaron y fueron acercándose peligrosamente al enemigo, en una nave lenta, pesada y sin armas para defenderse. La primera parte de la misión transcurrió sin novedad. Hasta que fueron detectados por una patrulla de dos Sea Harriers ingleses e interceptados. En el primer ataque con los temibles misiles SideWinder la parte trasera del avión quedó dañada.

Pero fue el segundo –y controvertido- ataque con los cañones del avión del comandante Nigel Ward el que destruyó la nave sin darles oportunidad de supervivencia.

Krause tenía entonces 34 años y dejó cuatro hijos. María Eugenia (por entonces 8 años), Guillermo (6), Germán (2), Walter (1) y su esposa Nilda. Su hijo Guillermo siguió sus pasos en su carrera como piloto, hoy tiene el grado de Comodoro y se desempeña como piloto de la flota Presidencial.

Con información de: Plan B.

 

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