Cinco correntinos a juicio oral por asaltar una empresa en Posadas

El atraco a Ivess fue perpetrado sobre avenida Rademacher. Delincuentes robaron 150 mil pesos, cuatro de ellos fueron detenidos a los pocos minutos y un quinto sospechoso fue atrapado días después en Santo Tomé, Corrientes.

Cinco hombres de entre 28 y 41 años, quienes están acusados hace más de cuatro años de perpetrar un asalto a punta de pistola en la planta embotelladora de la firma Ivess en 2018, serán enjuiciados en Posadas por “robo calificado” luego de que la causa tramitada en el Juzgado de Instrucción 3 a cargo de Fernando Verón, fuera requerida para debate en las últimas horas.

En aquella oportunidad, se robaron más de 150 mil pesos, varios teléfonos celulares y se especula que hicieron inteligencia previa desde el departamento que alquilaba uno de los detenidos, en ese momento estudiante de Arquitectura, muy cerca del lugar del robo.

El asalto tuvo lugar alrededor de las 11 del viernes 8 de junio del 2018 cuando al menos tres delincuentes irrumpieron en la empresa denominada Dorita SA perteneciente a la firma Ivess, apostada sobre avenida Rademacher de Posadas.

Empuñando armas de fuego, intimidaron a varios empleados para llevarse el dinero que estaba previsto para el pago de los trabajadores. También despojaron a varias de las víctimas de objetos personales como dinero, teléfonos celulares, joyas y otros objetos mientras uno o dos delincuentes más esperaban en un vehículo afuera.

Todos los sospechosos son oriundos de Corrientes y cuatro de ellos fueron detenidos pocos minutos después del golpe cuando abordaron un taxi cerca de la Terminal de Ómnibus de la capital provincial, sobre avenida Santa Catalina.

Llegaron a ellos gracias a la geolocalización de uno de los teléfonos celulares sustraídos en el atraco. Unos días después, capturaron al quinto sospechoso en la localidad de Santo Tomé, Corrientes.

Como parte de la investigación, se supo que una de las armas utilizadas en el asalto pertenecía a un policía correntino a quien le habían robado la pistola Browning 9 milímetros, secuestrada durante la detención de los primeros sospechosos al igual que el celular Samsung J7 de mención, una pistola Bersa calibre 45 milímetros y un revólver Smith junto a una suma cercana a los 100 mil pesos que guardaban en mochilas.

El atraco quedó registrado por cámaras de seguridad y el vehículo utilizado para escapar en un primer momento, un Renault Logan negro, fue ubicado en Santo Tomé al mando del quinto sospechoso el 11 de junio, tres días después del golpe.

La causa estuvo bajo instrucción del juez Verón quien dispuso otras medidas como el allanamiento en el departamento que rentaba uno de los sospechosos, justo frente a la planta embotelladora y allí se supo que estudiaba Arquitectura en Posadas y podría ser la denominada “pata local” del robo. En dicho inmueble secuestraron una computadora y 1.400 pesos y 150 dólares.

QUINTO. El último detenido fue ubicado en Santo Tomé con el Renault Logan.

 

La fuga frustrada

Alrededor de las 11 de ese 8 de junio, cuatro malvivientes ingresaron al depósito de la embotelladora Ivess. A punta de arma de fuego, encañonaron a los empleados y se alzaron con 150 mil pesos.

Los investigadores confirmaron posteriormente que existió inteligencia previa, no sólo porque ese día se preveía el pago a los trabajadores del lugar, sino también porque las cámaras de seguridad detectaron minutos antes del atraco a un hombre que hablaba por teléfono cerca del portón de acceso de la calle Neuquén. Ese sujeto observaba atentamente las calles de la zona y, una vez que entró el Renault Logan, se esfumó de la escena.

Menos de una hora después del atraco, la policía dio con cuatro de los presuntos autores cuando subían a un taxi. Fue gracias al seguimiento por GPS a uno de los celulares sustraídos.

En poder de los acusados se hallaron cuatro mochilas en las que se encontraron 95 mil pesos, tres armas de fuego y elementos de las víctimas.

Las pesquisas de los investigadores permitieron establecer que una vez consumado el ilícito, la banda se dirigió hacia un sector de malezas del barrio San Francisco de Asís, en la intersección de las calles 71 y 130, a dos cuadras de la avenida Quaranta. En ese lugar, cuatro de los maleantes se bajaron del Renault Logan, se cambiaron de ropa y caminaron hacia la Terminal de Ómnibus en busca de un taxi. El Renault siguió rumbo, aparentemente luego de cambiar la patente y con una o dos personas a bordo, por lo que especuló un sexto integrante de la gavilla, que nunca fue habido.

Fuente Primera Edición

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