Condenaron a 20 años de prisión a un padre por abusar de su hija durante nueve años

En 2017 fue denunciado por sus cuatro hijas de haberlas sometido de manera reiterada entre los 5 y 14 años. En el caso de las tres víctimas mayores, los hechos prescribieron, pero el Tribunal Penal 2 de Posadas juzgó los que padeció la menor, hoy de 27 años, y halló culpable al progenitor de 62 años.

Cuatro hermanas se reunieron en 2017, la menor de ellas llamó a la cita y fue para confesarles su padecimiento y quien fue su victimario. Fue sometida entre los 5 y 14 años a reiterados episodios de abuso sexual y era su padre quien los cometía y obligaba a callar.

El silencio estalló y permitió que las tres mujeres que la oyeron soltaran también el dolor, el mismo calvario, en los mismos tramos de edad y cometido por el mismo abusador, su progenitor.

Ayer el Tribunal Penal 2 puso sentencia, pudo juzgar los casos sufridos por la menor de ellas, hoy de 27 años, las restantes denuncias no pudieron ser debatidas porque los plazos de prescripción legal lo imposibilitaron.

Los jueces Carlos Jorge Giménez, Gregorio Augusto Busse y Miguel Mattos (subrogante) condenaron a un hombre (62) a veinte años de prisión efectiva como autor penalmente responsable de delito de “abuso sexual sin acceso carnal agravado por el resultado gravemente ultrajante y calificado por el vínculo y convivencia preexistente” (artículo 119 del Código Penal Argentino).

El debate oral, no público por tratarse de un delito contra la integridad sexual, se inició la semana pasada y finalizó ayer con los dos últimos testigos y los alegatos de la defensora oficial (Instrucción 2) Criseida Moreira y Vladimir Glinka, fiscal del Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción.

Entre los testimonios clave, fueron las tres hermanas y la víctima de 27 años quienes debieron enfrentar los instantes más duros, los de recordar y relatar lo sufrido cuando eran niñas.

ACUSACIÓN. Vladimir Glinka, fiscal del Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las coincidencias fueron eje de la acusación y el fiscal Glinka solicitó 28 años de prisión efectiva e inmediata para el acusado que llegó en libertad al debate.

Durante el proceso de instrucción de la causa y el de elevación a debate, se planteó la puja defensiva sobre la prescripción de las causas porque comprendían abusos que se habrían cometido hace mucho tiempo. De todas maneras pudo debatirse los hechos denunciados por la menor de las hermanas y en el tramo de edad de ella entre los 8 y 14 años.

Ayer se realizó la última audiencia sobre los abusos cometidos en una vivienda del barrio Itaembé Miní, y se oyeron los alegatos acusatorios y de defensa.

En el caso del fiscal Vladimir Glinka, describió los detalles de los abusos que sufrió la víctima y de los puntos similares a los de las denuncias de sus hermanas mayores. Idénticos casos de tocamientos y amedrentamiento para obtener la impunidad del silencio.

Entre otras evidencias y pruebas, remarcó los relatos de las testigos (y víctimas) y solicitó 28 años de prisión efectiva para el acusado y progenitor.

La defensa insistió en que todos los delitos denunciados estaban prescriptos para su consideración. No obstante sobre la acusación directa intentó desplegar dudas que lo beneficiaran al encartado con una absolución por el principio “In dubio pro reo”.

En pleno mediodía de ayer, los camaristas Giménez (presidente) y Busse, más el subrogante (juez de Instrucción 7) Miguel Mattos, deliberaron durante poco más de una hora y emitieron un fallo condenatorio y de prisión de cumplimiento inmediato. Lo hallaron culpable y ordenaron el inicio de la ejecución de su pena de veinte años.

Vale resaltar que el imputado llegó a debate en libertad y de la sala de audiencias de calle San Martín (entre 25 de Mayo y 3 de Febrero) se retiró esposado y custodiado por efectivos del Servicio Penitenciario Provincial.

Los fundamentos de la sentencia serán presentados a las partes el lunes 7 de noviembre. Desde ese día la defensa y fiscal tienen diez días hábiles más de plazo para recurrir la decisión del Tribunal Penal 2.

Fuente Primera Edición
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