¿Qué son las semillas autoflorecientes o feminizadas y cuáles son sus ventajas?

Es una duda recurrente en estos tiempos. Con muchos cambios en la legislación en lo que se respecta para el cultivo motivado al consumo propio, a la popularidad creciente del CBD y demás, las semillas autoflorecientes son hoy una búsqueda recurrente. Muchas ventajas se asocian a su uso.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Como su nombre puede sugerir, este tipo de semillas tienen algunas particularidades que las hacen no ser dependientes de ciclos como la fotosíntesis -exposición a la luz del sol- para florecer, reproducirse o crecer. Pero más allá de la simpleza de tal definición, este tipo de semillas son muy ventajosas para todos los aficionados al cannabis, por lo que conocer todas las razones de su preferencia en la actualidad es importante.

Gran variedad y disponibilidad: Como se decía antes, en países como España el cultivo para consumo propio o para ámbitos privados -por ejemplo, las asociaciones relativas al cannabis– está totalmente permitido, por lo que cualquier persona pudiera cultivar una planta dentro de su domicilio, siempre que eso no represente una molestia para los demás.

Eso ha acrecentado la disponibilidad y variedad de semillas, que se pueden comprar aquí en tiendas especializadas del sector, existiendo hoy de diferentes variantes del cannabis, siendo los más populares aquellos que por su cantidad de CBD y su poca cantidad de THC, resultan más útiles para el día a día y para el consumo sin apenas efectos adversos.

No depender de la fotosíntesis: Para que las plantas crezcan, se desarrollen y se reproduzcan; pero incluso antes de eso, para que las semillas germinen, es necesario la fotosíntesis. Pero en el caso de las semillas feminizadas y autoflorecientes, eso no es necesario, sino que su crecimiento y madurez dependen únicamente de la edad de la planta o del tiempo transcurrido, por lo que incluso con poca luz o con contaminación lumínica, las plantas serán capaces de crecer y desarrollarse convenientemente.

Esto es ideal para tener plantas en el interior, en habitaciones oscuras o para utilizarlas como decoración hasta que alcancen su madurez. Incluso pueden ser plantas con mayor cantidad de hojas que una que sí estuviera expuesta al sol.

Se reproducen y cultivan más rápido: Aparte de que está demostrado que pueden dar hasta un 50% más semillas o “hijas”, la gran virtud de esta clase de semillas es que pueden alcanzar su total madurez en periodos iguales o menores a los 2 meses, algo impensado para las semillas convencionales.

Es por eso que este tipo de semillas están recomendadas para lugares con poca exposición al sol, donde el clima por lo general es bastante frío, o, por supuesto, para quienes son novatos en el arte de cultivar cannabis y quieren comenzar sabiendo que la falta de mantenimiento constante no traerá como consecuencia que se pierda ese cultivo.

Cultivos discretos: Nadie puede negar lo que resulta más beneficioso de esta clase de semillas. Y es que, a pesar de la legalidad vigente y de los cambios de paradigma hacia el cannabis, estas llamativas plantas siguen teniendo una mala publicidad y las personas que las miren se sentirán alarmadas de inmediato.

Las semillas feminizadas y autoflorecientes dan plantas de igual calidad, pero de menor tamaño. Eso, aparte de que pueden ser cultivadas sin siquiera exposición al exterior, permite tener total discreción en el cultivo de estas plantas, lo que no llamará la atención de terceras personas y evitará incomodar a los vecinos, algo bastante recurrente cuando se opta por otra clase de semillas o plantas.

Ideales para comenzar: Lo dicho: cultivar esta planta bien pudiera ser catalogado como un arte. Por eso, lo mejor es comenzar por la manera más sencilla para ver cómo es el proceso, para luego sí experimentar con variantes de mayor dificultad.

Y al día de hoy, esta clase de semillas, que se pueden conseguir fácilmente en tiendas especializadas del sector, son las más fáciles de cultivar.

error: Contenido protegido!