Identificaron las neuronas que hacen posible volver a caminar en caso de lesiones de la médula espinal

Hasta hace poco, una lesión de este tipo generalmente significaba parálisis permanente, pero una técnica recientemente desarrollada ofrece esperanza.

Usando una combinación de estimulación eléctrica y terapia física intensa, personas con lesiones espinales crónicas voluntarias de una investigación recuperaron su capacidad para caminar.

Todos habían sufrido parálisis severa o completa como resultado del daño a su médula espinal. Increíblemente, cinco meses después del episodio, todos vieron mejoras de inmediato y continuaron mostrando avances positivos.

Un estudio reciente realizado por investigadores del grupo suizo NeuroRestore pudo identificar los grupos nerviosos exactos estimulados por la terapia, utilizando ratones como punto de partida.

Las células nerviosas que orquestan la marcha se encuentran en la sección de la médula espinal que atraviesa la parte inferior de la espalda. Las lesiones en nuestra médula espinal pueden interrumpir la cadena de señales del cerebro, impidiéndonos caminar incluso cuando estas neuronas lumbares específicas aún están intactas.

Incapaces de recibir órdenes, estas neuronas “caminantes” efectivamente se vuelven no funcionales, lo que puede conducir a una parálisis permanente de las piernas.

Identificaron las neuronas que hacen posible volver a caminar en caso de lesiones de la médula espinal

Investigaciones anteriores habían demostrado que la estimulación eléctrica de la médula espinal puede revertir dicha parálisis, pero no estaba claro cómo ocurría esto. Así que la neurocientífica Claudia Kathe del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana (EPFL) y sus colegas probaron una tecnología llamada estimulación eléctrica epidural en nueve individuos, así como en un modelo animal.

La médula espinal fue estimulada por un neurotransmisor implantado quirúrgicamente. Mientras tanto, los pacientes también se sometieron a un proceso de neurorrehabilitación intensiva que involucró un sistema de apoyo robótico que los ayudó mientras se movían en múltiples direcciones.

Los pacientes pasaron por cinco meses de estimulación y rehabilitación, de cuatro a cinco veces por semana. Sorprendentemente, todos los voluntarios pudieron dar pasos con la ayuda de un caminante.

Las neuronas que, estimuladas, permiten la rehabilitación funcional después de una lesión de la médula espinal. (imagen: NEURORESTORE)
Las neuronas que, estimuladas, permiten la rehabilitación funcional después de una lesión de la médula espinal. (imagen: NEURORESTORE)

Para sorpresa de los investigadores, los pacientes recuperados en realidad mostraron una reducción en la actividad neuronal en la médula espinal lumbar durante la marcha. El equipo cree que esto se debe a que la actividad se refina a un subconjunto específico de neuronas que son esenciales para caminar.

“Cuando lo piensas, no debería ser una sorpresa porque en el cerebro, cuando aprendes una tarea, eso es exactamente lo que ves: hay cada vez menos neuronas activadas a medida que mejoras en ello”, dijeron los investigadores.

Así que Kathe y su equipo modelaron el proceso en ratones y utilizaron una combinación de secuenciación de ARN y transcriptómica espacial, una técnica que permite a los científicos medir y mapear la actividad genética en tejidos específicos, para comprender qué células estaban haciendo qué.

Este es solo un componente de una cadena muy complicada de células de mensajería y recepción, por lo que todavía queda mucho por investigar.

La investigación fue publicada en Nature y esta nueva comprensión podría con el tiempo conducir a más opciones de tratamiento, y proporcionar una mejor calidad de vida para las personas con todo tipo de lesiones de la médula espinal.

 

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