Iguazú Mates: se vende a todo el país y se exporta a Estados Unidos, España, Perú y Bolivia

Contó Grisel Raynoldi a LaVozDeCataratas, quien participó de la "Feria Matear" en la Rural de Palermo y es reconocida por sus diseños exclusivos. "En 2019 fuimos a visitar la Edición Matear, después en 2020 no se hizo, en 2021 casi se hace se dio de baja no sé por qué, y este año me la pase escribiendo a la organización". "trataba de que se lea la palabra Iguazú en grande también para llamar la atención"

Iguazú (LaVozDeCataratas) Joven, innovadora, con diseños exclusivos, sus mates ya recorren el mundo. «Soy  diseñadora de indumentaria y textil en realidad, me recibí en la UBA. Estudié acá en ciudad universitaria, trabajé muy poquito tiempo en el rubro de la indumentaria y textil diseñando para varias marcas y después renuncié.

Arranque con mi emprendimiento, creo que fue en 2015, ahí comencé con “Viví Iguazú” pero todos me decían Viviana así que después de unos años cambie el nombre a Iguazú Mates, comencé  con remeras estampadas, diseñaba las estampas y después tuve un local dos años en el centro de  Iguazú. Lo tenía a la distancia, viajaba todos los meses, era complicado, y empecé a ver que se movía un poco el tema de los mates, me enfoque más en el rubro mates y después de a poquito deje todo. Costaba mucho con los proveedores, cerré el  local y me dedique solamente a los mates, siempre trabajando por ahí para algún lugar pero se puede vivir tranquilamente del emprendimiento, es más yo vivo del emprendimiento, aunque tenga un trabajo fijo» contó Grisel Raynoldi a LaVozDeCataratas.

Iguazú Mates se vende en Capital Federal,  se envía a  todo el país y se exporta a Estados Unidos «tengo algunas ventas por mayor y también ventas por menor». También se exporta a España, Perú, Bolivia.

Experiencia MateAr. «En 2019 fuimos a visitar la Edición Matear, después en 2020 no se hizo, en 2021 casi se hace y este año me la pase escribiendo a la organización, se que cambiaron los organizadores, este es el primer año que la organiza el INYM (Instituto Nacional de Yerba Mate), antes había otras personas.  Casi no dormí para preparar todo, la verdad que fue realmente duro, trabajaba en la oficina, llegaba, pintaba, organizaba, mandaba a hacer cosas»

Trabajo artesanal:  «Lo mío que es un trabajo muy artesanal con respecto a la pintura, que lleva mucho tiempo porque no es que yo compro un producto, es un pase de mano y lo vendo, también tengo mates que trabajo con varios talleres de Misiones, de Entre Ríos y de Corrientes. No es un producto que yo lo obtengo y subo el precio y lo vendo, mi fuerte y la columna vertebral de este negocio de Iguazú Mates son los mates pintados y los diseños hechos por mi. Si bien tengo dos chicas que me pintan las bases de los mates, después el diseño de arriba lo hago yo. Lleva muchas capas de pintura, barniz, se lija, es un trabajo enorme y todos los días y todas las semanas trabajamos en diseños nuevos, si bien yo quiero tener 10, 15 o 20 diseños fijos, es imposible porque al ser diseñadora me considero un persona muy creativa, entonces todo el tiempo se me ocurren cosas nuevas y es imposible quedarme con diseños fijos, tengo 3 o 4 diseños por semanas nuevos y los voy sacando, no puedo seguir el ritmo de mi cabeza».

Diseños y redes:  «A veces hago muchos diseños nuevos, los vendo y ni siquiera saco fotos porque se me ocurren cosas nuevas todo el tiempo, no llego a sacar fotos, a postear, escribir, entonces me voy manejando como puedo la verdad porque el emprendimiento me superó con muy buenas expectativas con respecto a como se mueve  y en la Feria Matear al preparar todo tan rápido en tres semanas, no sabía con qué me iba a encontrar, esta edición superó realmente mis expectativas, porque era un local donde todo el mundo me decía que había mucho movimiento por ahí otros locales estaban medio vacíos y yo en el mío tenía fila para pagar, se movió mucho la verdad éramos 4 personas atendiendo y yo cobraba, la gente encantada porque era muy acogedor le puse plantas, luces, colores, se distinguía por todo eso», recalcó.

«No dormí durante esos 15 días, entonces trate de ponerle hasta los cartelitos de curado, imprimí un montón de cosas, compre luces, puse toda la onda y trataba de que se lea la palabra Iguazú en grande para llamar la atención, tener plantas, que la gente pueda relacionar mi ciudad con los colores, con las flores, con lo verde. La cantidad de gente que paso, me halagó, hasta el día de hoy sigo recibiendo mensajes, era el local más movido super chiquito, un 3×3, pero la verdad que se juntó  mucha  gente y al pasear por la feria te dabas cuenta que en el único lugar donde había tumulto era en mi stand, la verdad que eso me dio una felicidad tremenda y después de terminar eso, la cantidad de gente que me escribió y me siguió diciéndome “el local más lindo” “muy buena onda”. Estaba mi prima que vendía en inglés porque había un montón de extranjeros, la verdad que eso nos sorprendió también, gente de todo el mundo en esta edición de matear que no podíamos creer. Muy feliz, obviamente que el año que viene vamos a participar si dios quiere con un espacio más grande, pero feliz» concluyó.

Pan de la abuela

SEGUINOS

error: Contenido protegido!