Posadas: Prisión perpetua para Franco Ramos por el femicidio de Marina Da Silva

Los jueces del Tribunal Penal 2 de Posadas firmaron la pena máxima, solicitada por el fiscal Vladimir Glinka. Asimismo, Juan Ángel Portal y Alejandro "Pili" Da Silva fueron absueltos.

Luego de casi nueve años, la familia de Marina Soledad Da Silva (19) finalmente obtuvo justicia y vio a Franco Jesús Ramos (28), expareja de la joven madre y responsable del brutal femicidio, recibir la pena máxima: prisión perpetua.

Así lo determinaron este miércoles los jueces del Tribunal Penal 2 de Posadas, César Antonio Yaya, Gregorio Augusto Busse, con disidencia parcial de Viviana Gladis Cukla, quienes escucharon los alegatos del fiscal Vladimir Glinka y de las defensas de los acusados: Ramos, Juan Ángel Portal y Alejandro “Pili” Da Silva y firmaron la condena del primero y la absolución de los dos restantes.

Los tres llegaron a juicio imputados por el delito de “homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas”, comprendido en el Código Penal Argentino en el artículo 80, inciso 6 y que prevé pena de prisión perpetua, sin embargo, tras ocho largas jornadas de debate, donde declararon más de 40 testigos, los magistrados deliberaron y acordaron la pena máxima para Franco Ramos “como autor material penalmente responsable del delito de homicidio agravado por ser cometido contra persona con quien se ha mantenido una relación de pareja”, según se leyó en el recinto.

Además, por beneficio de la duda, por unanimidad absolvieron de culpa y cargo a Portal y Da Silva.

 

“Lo único que quería es que mi hija descanse en paz” 
La madre de Marina Da Silva le pidió explicaciones a Franco Ramos de por qué cometió el brutal femicidio.

El momento de más conmoción tras el fallo de los jueces se dio cuando la madre de Marina, María Cristina Da Silva, conmocionada y con lágrimas en sus ojos, le pidió explicaciones a Franco Ramos de por qué cometió el brutal crimen y dejó sin mamá a su nieta.

“Fui a preguntarle ¿por qué mi hija? Él me dice que fue todo armado, pero yo sé que no fue así, tenía el sentimiento en mi corazón de que fue él el que le hizo eso a mi hija. Gracias a Dios se hizo justicia, lo único que quería es que mi hija descanse en paz”, le dijo a este Diario.

Tras el fallo, el fiscal Vladimir Glinka  destacó que “se hizo justicia, que es lo que vinimos a buscar desde un primer momento”.

Agregó que la pena llegó a buen puerto “por la dinámica del debate oral, la posibilidad de enfrentar a los testigos y sacar la versión que más se condice con la realidad, creo que ese es el camino. La oralidad, la inmediación es irremplazable”.

A modo personal, dijo que “yo quería ser fiscal porque tengo un compromiso con esa sensación de hacer justicia. Por supuesto, un delito tan feo como éste encuentra un responsable que no es cualquier responsable, es “El” responsable, por eso hice la acusación formal”.

Resumió que “fue el debate más duro de este año, fueron jornadas muy largas, demasiados testigos y demasiada carga emotiva en cada testigo”.

Fuente Primera Edición
Array

SEGUINOS

error: Contenido protegido!