Brasil: Camboriú registró dos hermanas muertas por un alud por la lluvias torrenciales

Las consecuencias se extienden por gran parte del territorio brasileño. En el sur, el tiempo no da tregua en Santa Catarina y acumula más de 250 milímetros. Hasta el momento se registraron dos víctimas fatales.

Las lluvias torrenciales que azotaron este martes y miércoles el Estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, dejaron al menos dos personas muertas, y obligaron a cerrar carreteras federales y estatales, debido a la inestabilidad del terreno.

Dos hermanas, de 17 y 18 años, fallecieron tras ser sepultadas en la localidad de Camboriú, según detallaron las autoridades municipales. Una tercera persona, menor de nueve años, resultó herida.

El Ayuntamiento de Camboriú declaró el estado de emergencia, mientras que los servicios de salud y los centros educativos han suspendido su actividad, según informa el portal brasileño de noticias Universo Online.

Las inclemencias meteorológicas han provocado también inundaciones que han anegado viviendas y han sumergido vehículos, tal y como han detallado las autoridades brasileñas, según recoge el diario local O Globo.

Las autoridades han instalado en las ciudades de Penha, Balneário Camboriú y Palhoça albergues para que las personas desplazadas por las tormentas puedan alojarse. El Gobierno de Santa Catarina ha llamado a evitar desplazamientos innecesarios.

En Florianópolis, también hubo graves consecuencias con calles y barrios bajo agua. La turística ciudad de Bombinhas sufrió algunas inundaciones, pero no de gravedad.

A mediados de este año, 106 personas murieron a causa de las lluvias torrenciales que azotaron la región de Pernambuco durante varios días.

Las inclemencias meteorológicas dejaron también a más de 6.100 personas sin hogar, y al menos 14 ciudades declararon el estado de emergencia, según informó el portal brasileño de noticias G1.

Las principales zonas afectadas son Vila dos Milagres, en la zona oeste de Recife; Curado IV, en Jaboatao; Areeiro, en Camaragibe, y Jardim Monte Verde, en el límite entre Recife y Jaboatao. En este último punto, se confirmaron más de 20 decesos.

En el marco del estado de emergencia, las autoridades destinaron unos 21 millones de dólares para sufragar las labores de rescate y recuperación, así como para la construcción de las infraestructuras dañadas por las lluvias.

“Sabemos que las primeras horas son muy difíciles (…) He hablando con todos los alcaldes para que elaboren un plan de trabajo con que saber cuales son las acciones de apoyo del estado que van a necesitar”, explicó entonces el gobernador de la región.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sobrevoló la zona afectada, y aprovechó para criticar al gobierno regional por no haberle consultado la respuesta a estas fuertes lluvias.

“Estamos obviamente tristes, y manifestamos nuestra voz de pesar a los familiares. Nuestro objetivo mayor es confortar a los familiares y suministrar los bienes materiales para atender a la población”, declaró Bolsonaro en una rueda de prensa en una base aérea militar de Recife, al lado de varios de sus ministros.

Fuente Mol

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