Dormir en las calles: La adicción cuando se convierte en un ciclo destructivo

La realidad de las personas adictas que duermen en las calles es una cuestión compleja y desgarradora que requiere atención y acción por parte de la sociedad en su conjunto. El abandono social al que se enfrentan es una manifestación de la falta de compasión y comprensión de las adicciones.

Iguazú (Kelly Ferreyra)  En nuestra ciudad, es desafortunadamente común encontrarse con personas adictas que duermen en las calles. Estas personas, luchando contra sus adicciones y enfrentando una situación de extrema vulnerabilidad, a menudo se ven abandonadas por la sociedad. Triste realidad de estas personas enfrentando la vida.

Insistimos con esta problemática porque es una situación que si bien es visibilizada a diario por todos, no se resuelve, y parece estar lejos de una posible solución, y ya forma parte del paisaje.

Las adicciones  pueden surgir debido a una combinación de factores personales, como traumas pasados, problemas de salud mental no tratados o falta de habilidades de afrontamiento adecuadas, la falta de apoyo familiar, el aislamiento social, la pobreza y la falta de acceso a servicios de salud adecuados pueden contribuir a la adicción y al abandono de estas personas. 

El abandono que se enfrentan los lleva a  delinquir para obtener la droga, y es ahí donde el problema pasa a mayores: «volvía a mi casa y vi un «fisura “corriendo con una garrafa de gas, obviamente era robada. Le pregunté a cuando vendía y e dijo dame mil»…. contaron a LaVozDecataratas. La adición es una enfermedad, pero no pensamos eso cuando nos roban o destruyen una propiedad.

La adicción puede convertirse en un ciclo destructivo en el que las personas al perder pierden sus redes de apoyo, sus empleos y sus viviendas, lo que las lleva a dormir en las calles. Esta situación de exclusión social y abandono dificulta aún más su recuperación, ya que el acceso a tratamientos adecuados y el apoyo necesario son limitados.

¿Qué papel cumplimos nosotros?: Es fundamental reconocer que estas personas adictas son seres humanos que merecen compasión y apoyo. Las instituciones gubernamentales, las organizaciones sin fines de lucro y la sociedad en general deben unir esfuerzos para proporcionar programas de rehabilitación, viviendas de transición y servicios de salud mental accesibles.

La importancia de la empatía: Todos podemos desempeñar un papel en abordar el abandono social de las personas adictas que duermen en las calles. La realidad de las personas adictas que duermen en las calles es una cuestión compleja y desgarradora que requiere atención y acción por parte de la sociedad en su conjunto. El abandono social al que se enfrentan es una manifestación de la falta de compasión y comprensión de las adicciones. Es nuestra responsabilidad como comunidad trabajar juntos para abordar esta problemática, brindar apoyo y ofrecer oportunidades de recuperación a aquel

 

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