Preocupación en Andresito por interés de Brasil de cerrar el paso fronterizo

En los últimos días el intendente de la localidad de Andresito, Bruno Beck, expresó su preocupación por la posibilidad del cierre del puente fronterizo que conecta su municipio con Capanema, Brasil. Según funcionarios brasileños, la baja afluencia de tráfico en el paso ha generado inquietudes sobre su continuidad.

El presidente de la Cámara de Comercio de esa localidad, Fernando Azula, contó que tratarán de convencer a las autoridades del vecino país para que no lleven adelante el cierre.

La probable clausura del paso fronterizo entre Andresito, Argentina, y Capanema, Brasil, preocupa a los comerciantes y las autoridades locales. Fernando Azula, presidente de la Cámara de Comercio, destacó la importancia del flujo de vecinos brasileños para el ingreso de divisas y el comercio local. Buscan evitar el cierre y aprovechar el puente para el transporte de camiones y potenciar la economía. “El paso fronterizo no solo es una vía comercial, sino un vínculo social y de amistad entre ambos pueblos”.

Manifestó una profunda preocupación por el posible cierre del paso fronterizo que conecta la localidad argentina con Capanema, Brasil. La noticia tomó por sorpresa a la comunidad, que lleva años de confraternización con sus vecinos brasileños.

Según Azula, la falta de flujo vehicular registrado del lado brasileño se debe a que no realizan el adecuado registro de los vehículos que pasan hacia Capanema. En contraste, del lado argentino se lleva un meticuloso registro de cada vehículo y persona que cruza, lo que puede generar la impresión de que el tránsito hacia la localidad vecina es casi nulo. Sin embargo, admite que algunas trabas burocráticas desde la aduana argentina también desincentivan el comercio de los brasileños hacia su país.

«Es lógico que nos sintamos cómodos al no realizar este trámite, pero nos perjudica enormemente porque da la apariencia de que no hay tránsito hacia la vecina localidad. Sin embargo, debemos admitir que también existen trabas desde nuestra aduana cuando los brasileños intentan comerciar aquí, lo cual los desvía hacia otras ciudades», señaló Azula.

La distancia también representa un gran desafío “hay casi 40 kilómetros entre el centro de Andresito y el lado brasileño, lo que limita el tránsito, aunque no debería ser un problema mayor si se considera que hay personas que vienen desde mucho más lejos.” afirmó

Con relación al flujo de vecinos brasileros remarcó  que es importante, ya que esto permite el ingreso de divisas y contribuye al sostenimiento de los comercios locales. Lamenta el desinterés de las autoridades nacionales en agilizar los trámites fronterizos, lo que resulta en la pérdida de oportunidades comerciales.

Una de las mayores consecuencias del posible cierre del paso fronterizo que hizo hincapié Azula fue que se puede perjudicar a gran nivel  el ámbito comercial como la confraternización y la cultura entre ambos pueblos. Además, subrayó que el puente no solo es una vía comercial, sino también un vínculo social y de amistad que debe ser valorado.

Finalmente, ante este escenario, el funcionario y las autoridades locales planean mantener una reunión con las autoridades brasileñas para expresar su preocupación y solicitar que se mantenga abierto el paso fronterizo. Esperan que a través del diálogo puedan llegar a un acuerdo justo y poder aprovechar el puente para el tránsito de camiones y así potenciar el comercio.

 

 

 

Fuente: MOL

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