Mató a su vecina, quemó el cuerpo y amenaza a la familia desde la cárcel

Agustín Chiminelli está preso por el femicidio de María Alejandra Abbondanza. Debería estar aislado, pero la familia de la víctima tiene que soportar sus mensajes intimidantes a través de Facebook. A un año del hecho, la fiscalía pidió la elevación a juicio y ahora resta la confirmación del juez.

María Alejandra Abbondanza tenía 38 años, era acompañante terapéutica y vivía con su pareja en una casa de Campana. El 16 de septiembre del 2022 fue asesinada a golpes con una mancuerna, descuartizada y su cuerpo fue quemado en una parrilla por Agustín Leonel Chiminelli, su vecino de 24 años que está detenido en Sierra Chica.

A un año del femicidio, la familia de la mujer pide que el acusado sea condenado a perpetua, al igual que sus padres, de quienes sospechan que ayudaron a esconder el cuerpo, pero que esperan el juicio en libertad.

La fiscal Ana Brizuela, titular de la UFI Zárate-Campana que interviene en el caso, ya pidió la elevación a juicio por “homicidio agravado por haber sido cometido por un hombre en perjuicio de una mujer y mediando violencia de género”. Ahora resta la confirmación del Juzgado de Garantías.

Ana Laura, hermana de Alejandra, contó  que el juicio podría ser por jurados, ya que se trata de un caso grave. “El acusado tiene derecho a pedir que sea juzgado por un jurado popular o por un juez ordinario. Ahora estamos esperando la resolución que tiene que estar para fines de septiembre”.

Ana Laura, hermana de Alejandra Abbodanza, pide justicia a un año del femicidio. (Foto: Whatsapp)
Ana Laura, hermana de Alejandra Abbodanza, pide justicia a un año del femicidio. (Foto: Whatsapp)

Según expresó, la fiscalía se manejó bien, pero necesitan que la causa sea elevada a juicio lo antes posible. Por eso, convocaron a una movilización para este sábado. Será a las 16, en las escalinatas de Plaza Eduardo Costa, en Campana.

“Esta marcha la vamos a hacer para recordar a mi hermana, queremos que el caso no quede en el olvido. No es nada en contra de la Justicia, pero necesitamos avanzar. Entre la desgracia, tuve la suerte que tocaron funcionarios con humanidad, que están respondiendo”, sostuvo.

La trama detrás del femicidio:  El 16 de septiembre del año pasado, a las 17.27, Abbondanza salió de su casa para pasear a su perro “Pochi” y a los 30 metros se topó con su asesino.

En las imágenes a las que tuvo acceso TN, se ve al implicado abriendo la puerta del domicilio donde vivía con sus padres, Carlos Rubén Chiminelli (69) y Liliana Esther Sánchez (64), y tomando por sorpresa a la víctima. Después de saludarla y decirle unas breves palabras, ella entró rápidamente al lugar, como si se tratara de alguna emergencia.

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María Alejandra Abbondanza fue asesinada el sábado a la madrugada. (Foto: Facebook).

Lo que pasó después es aberrante: primero Agustín golpeó a Alejandra con una mancuerna de 50 kilos en la cabeza. Posteriormente, la descuartizó e intentó quemarla en la parrilla. Según las pericias, la mujer intentó defenderse mientras mantenían una pelea, pero el asesino le ganó.

Al día siguiente, sus restos fueron encontrados por la Policía dentro de la vivienda del vecino, al igual que sus pertenencias. El pretal de “Pochi”, la correa y la ropa ensangrentada de la mujer estaban tirados en un terreno baldío ubicado a dos cuadras de la casa.

Después de un año de pedir justicia y que el asesino pague las consecuencias, la familia de Alejandra exige ahora que los padres de Chiminelli también sean investigados como partícipes del femicidio. Aseguran que no solo encubrieron a su hijo, sino que también lo ayudaron a esconder el cuerpo.

“Hay muchas pruebas para decir que ellos también están involucrados. El hecho fue en su casa. Cuando pasó todo, ellos estaban adentro y no se movieron de ahí. Qué más pruebas quieren para culparlos”, sostuvo la hermana de Alejandra.

Agustín Chiminelli está detenido, acusado de ser el femicida de María Alejandra Abbondanza. Sus padres también están detenidos. (Foto: Facebook)
Agustín Chiminelli está detenido, acusado de ser el femicida de María Alejandra Abbondanza. Sus padres también están detenidos. (Foto: Facebook)

El padre del principal sospechoso aseguró que es inocente y admitió que su hijo le confesó que la había asesinado. “Maté a una persona y la quemé en la parrilla”, le dijo el joven, según relató su papá en la declaración ante la fiscal. En tanto, Liliana Esther Sánchez, mamá de Agustín, declaró que ella recién se enteró de lo ocurrido cuando llegó la Policía a su casa. Ambos fueron detenidos al principio de la investigación, pero luego quedaron en libertad.

El asesino sigue tras las rejas, pero libre en las redes: Durante la pandemia, la Justicia decidió que todos los presos tengan celulares para poder comunicarse con su familia. Esta medida le permitió a Chiminelli seguir atormentando a los familiares de Alejandra a través de las redes sociales. Con posteos amenazantes, mensajes desafortunados y solicitudes de amistad, el implicado sigue activo en su cuenta de Facebook.

El femicida está con prisión preventiva desde octubre, a la espera del juicio, que será entre mayo y junio del 2024, según estima la fiscalía.

De acuerdo a lo que se pudo averiguar, se encuentra aislado del resto de los reclusos, metido en lo que en la jerga tumbera se lo conoce como “buzón”, en una unidad penal del complejo de Sierra Chica, una cárcel de máxima seguridad.

Es que en un principio pasó por la Unidad 21 de Campana, pero allí no aguantó la golpiza brutal de sus compañeros de celda, quienes obligaron a las autoridades a cambiarlo de alojamiento carcelario para “proteger su integridad”, por lo menos hasta que reciba una condena.

En estos meses, el acusado se abocó a Dios y utiliza su cuenta de Facebook para hacer llegar mensajes de “bendición”, pero también de amenazas, las cuales hicieron sobresaltar a los familiares y amigos de Alejandra.

El mensaje que posteó en sus redes el asesino de Alejandra. (Foto: Facebook /Agus Chimi)
El mensaje que posteó en sus redes el asesino de Alejandra. (Foto: Facebook /Agus Chimi)

“Estoy privado de mi libertad, no de mis sueños. Gracias a Dios estoy en un lugar mejor. Lejos de toda la mierda que me rodeaba. Ya va a tener todo su vuelta y me las van a pagar”, escribió en uno de sus posteos.

Tras ello, la familia de Alejandra le pidió a la fiscal que le prohíba el uso de celulares. Por una orden judicial, le sacaron el teléfono y se mantuvo alejado de las redes por unos meses. Sin embargo, ahora volvió a usarlo.

El último movimiento que hizo Chiminelli fue cambiar su foto de perfil. Ocurrió el 3 de septiembre, pocos días antes del aniversario del femicidio de Abbodanza.

Agustín Chiminelli cambió su foto de perfil hace apenas 15 días. (Foto: Facebook /Leonel Agustínn)
Agustín Chiminelli cambió su foto de perfil hace apenas 15 días. (Foto: Facebook /Leonel Agustínn)

La confesión del asesino: Otro de los usos que le dio Agustín Chiminelli a su celular fue para confesar el hecho y pedirles perdón a los familiares de Alejandra. No solo aseguró haber matado a su vecina, sino también inventó una relación entre ambos.

Al respecto, la hermana de la víctima aseguró que entre ellos “no había nada”, que “eran solo vecinos” y que “jamás le contó nada de él, ni siquiera lo mencionó”. También sospecha que la carta fue escrita y pensada por la defensa del acusado. “Podría ser una estrategia de su abogado, para que la pena no sea alta. De todas maneras, vamos a pedir perpetua”, exclamó Ana Laura.

La carta completa de Agustín Chiminelli:

Hola Ana Laura, este mensaje es dirigido hacia usted, quería pedirle perdón. Tenía en mente hacerlo público o esperar el juicio para hacerlo, pero necesito descargarme ahora. Con mis más sinceras palabras sabiendo que Ud. y su familia ha sufrido y cada día el dolor debe aumentar más y más.

Entiendo su enojo, su impotencia y su tristeza, obvio, no se compara en nada el entendimiento con el sentimiento. Pero estoy arrepentido, me hago cargo del error que tuve, soy humano, todos en este mundo tenemos errores, algunos peores que otros, pero en sí todos fallamos y hay equivocaciones en nuestras vidas, me gustaría explicarle lo sucedido. Con mi mayor respeto hacia usted y su familia, de corazón le pido perdón nuevamente, sé que es difícil, es casi imposible ponerme en su lugar, pero pongo el pecho a la situación, me hago cargo, sé que destruí una familia y por eso le envío este mensaje. Con intenciones realmente de que algún día pueda perdonarme. También quiero aclarar que fue sin intención, fue un accidente, que lamentablemente lo que pasó ya pasó, yo no soy así. Lo que recuerdo de esa tarde fue que antes de lo sucedido estábamos lo más bien besándonos y discutimos por un comentario que hice sin intención de incomodarla o que le moleste mientras estábamos a punto de tener relaciones.

Yo aproximadamente 3 minutos antes de discutir estaba muy mareado por las pastillas que tomé, luego de discutir golpee un sillón con mi puño que tengo antes que ella reaccione con golpes hacia mí y rasguños, tenía mucha fuerza y yo estaba tambaleando, no estaba con lucidez, pero después de que por toda mi casa hubiera un fuerte forcejeo de ambos, en unos segundos, no sé cómo y en varias ocasiones, yo caí junto con ella en 2 o 3 oportunidades. Sin querer resbalé y provoqué lesiones en ella. Me asusté tanto. Muchísimo. Vi mucha sangre y que su cabeza estaba hinchada. Luego intenté asistirla por mis medios en mi habitación, ya que repito estaba sorprendido y asustado. Pasó un minuto, ella no reaccionaba, quise subirla a la terraza de los nervios y apurado.

Estaba desesperado, en shock y no caía. Luego cuando quiero subirla se me cae por las escaleras hasta que un minuto después yo la llevé a una habitación en el departamento de atrás donde tengo una habitación y una cama sin uso. Esto lo hice para que no vean nada mis padres si llegaban a mi domicilio. Ella seguía viva en ese tramo que fue el minuto más largo de mi vida, improvisé todo eso en un minuto por miedo. Cuando vuelvo a escuchar su corazón y la recuesto en el departamento antes mencionado, sentía que latía, pero no, cuando busqué sus venas le tome las pulsaciones de muñeca/cuello y ya había fallecido.

Desgraciadamente, hoy no hay vuelta atrás y el único que supo todo fui, yo oculté todo varias horas y su cuerpo seguía en el departamento. Mis padres en ningún momento se enteraron porque de inmediato limpié toda mi casa completa en muy poco tiempo. Ni yo sé cómo lo hice con tanta velocidad. Iba improvisando todo en el momento, acomodando las cosas que nos llevábamos por encima y chocamos. Más adelante, a través de la justicia se expondrán declaraciones mías, más detalladas y de lo que pasó antes y después. Ya que no es todo, solo es una parte de lo sucedido y la declaración de mis padres que son completamente inocentes, mis abogados quizás me asesoren tal vez no, pero de algo estoy muy seguro, me arrepiento todos los días y me encuentro en la cárcel ya y ellos no, porque son incapaces de haberme ayudado y si hubiesen sabido algo llamarían a la policía sin dudas. La Justicia resolverá y dictará la pena que merezco yo por haber hecho lo que hice. Sin quitarle más tiempo, mil disculpas por todo. Se me fue de las manos y no pude evitar esta tragedia.

 

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