Jardín América: Por primera vez la Justicia misionera autorizó un tratamiento de fertilidad con el método de vientre subrogado

Un matrimonio de Jardín América logrará cumplir su deseo de concebir gracias a una amiga que se ofreció como madre gestante. La abogada Elena Pona contó a FM de las Misiones todos los detalles de este fallo inédito.

Un matrimonio de Jardín América obtuvo la resolución judicial para llevar a cabo el tratamiento de reproducción humana asistida mediante el método de subrogación de vientre.

En diálogo con el programa Primera Plana dio todos los detalles del caso la abogada misionera Elena Pona, que representa a la pareja.

Contó que se trata de una pareja oriunda de Jardín América que por 20 años trató de concebir en forma natural y también a través de diversos métodos de medicina de reproducción humada asistida pero no pudo hacerlo y que en el trayecto perdió la salud reproductiva y por lo tanto perdió la posibilidad de gestar.

“Tras las consultas, la doctora especialista en fertilidad le aconsejó que lo hicieran a través de vientre subrogado (…)    una amiga de muchos años se ofreció a llevar al hijo de  esta pareja de este matrimonio en su vientre para luego obviamente terminar de formar la familia que ellos desean”.

Es así que el matrimonió se comunicó con Pona, quien confesó que decidió aceptar el desafío porque entre otros puntos no se había dado un caso similar en la Justicia misionera. Es así que iniciaron en el 2022 el trámite judicial ante el fuero de  Jardín América.

Fue un proceso largo y con altibajos porque hubo que realizar informes médicos y psicológicos. Trámites extensos pero necesarios, explicó la profesional, porque no solamente se trata del deseo de la familia sino también de cuidar los derechos del niño a nacer.

Finalmente lograron el objetivo y consiguieron el fallo que es la autorización para realizar los tratamientos de fertilidad asistida a través de la subrogación de vientre.

Sobre el matrimonio explicó que sus integrantes tienen entre 40 y 50 años, que no tuvieron hijos naturales, pero sí lograron adoptar una niña, proceso que les llevó ocho años. 

“Desean ampliar la familia, es el deseo, es la motivación de ellos de vida”.

La abogada señaló que en su presentación judicial utilizó fallos judiciales que se dieron en distintas provincias argentinas. En Mendoza una abuela gestó a su nieto, hay casos de parejas igualitarias, de una persona sola que deseó tener un hijo, algo que está permitido porque desde el 2013 está vigente la Ley de Reproducción Humana Asistida.

 

 

 

 

En  subrogación de vientre hay que hablar de los comitentes que son los padres intencionales, después está la gestante que es la madre que va a llevar en su vientre al niño, que no va a aportar de ninguna manera sus propios óvulos, no va a tener ningún vínculo con ese niño.

“Nosotros utilizamos la estrategia de pedir autorización previa  al procedimiento de reproducción técnica asistida. Una vez que está la autorización judicial, el juez autoriza que se realice el tratamiento correspondiente a través de fertilización in vitro. Puede ser con gametos masculinos de la persona y el gameto del padre intencional y el gameto femenino de la madre intencional o donados, y una vez que está autorizado, el juez ordena que a partir de que el niño nace, automáticamente, con el consentimiento previo, libre e informado, más el certificado de nacimiento, se inscriba a nombre de los padres que tiene la voluntad procreacional, es decir, de los padres comitentes“.

Otro requisito fundamental para la subrogación de vientre es que la gestante tiene que tener por lo menos un hijo, “cosa de que no se aferre personalmente tanto al niño”. En este caso indicó Pona, la amiga de la pareja que se ofreció como gestante tiene cuatro.

“Tras largas charlas, ellos coordinaron, ella lo ofreció y una vez que se pusieron de acuerdo vinieron a mí, conociendo que soy especialista en derecho a la salud, especialmente en derecho a la salud reproductiva, pero ellos ya lo tenían hablado”.

En otro tramo de la charla, la abogada indicó que el tratamiento se realizará en Posadas en un sanatorio especialista en fertilidad. “Esto se notifica al sanatorio y una vez que eso suceda lo que tiene que hacer el sanatorio es otorgarles el documento bien certificado como corresponde el consentimiento libre, previo e informado que es algo que se realiza en cada uno de los tratamientos de fertilidad”.

Reiteró Pona que la subrogación de vientre en el país es solidaria y altruista, es decir, la gestante no recibe ningún tipo de compensación económica. No obstante aclaró que todo el costo que implica el tratamiento lo afronta la familia, pero buscan lograr la cobertura de la obra social.

“Comenzamos con un proceso de amparo pero con una medida cautelar como para que el juez ordene con rapidez la cobertura integral de los tratamientos, pero eso será nuestro paso siguiente. Por ahora logramos algo muy importante que es la autorización, después continuaremos con la solicitud de la cobertura”, cerró.

Fuente Primera Edición

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