Iguazú (LaVozDeCataratas) Las tareas se concentran en áreas estratégicas de reservas naturales, parques provinciales y propiedades privadas donde se han detectado actividades ilegales. Como parte de los procedimientos, se llevan a cabo controles de personas y vehículos, además del desmantelamiento de trampas caseras utilizadas para capturar animales silvestres.
Estas trampas, aunque rudimentarias, representan una amenaza directa para la fauna y también un riesgo para quienes transitan por el monte. Su detección y retiro constituyen una de las prioridades en la lucha contra el deterioro del ecosistema.
En paralelo, los agentes brindan recomendaciones a productores y vecinos sobre la importancia de preservar el entorno y denunciar cualquier movimiento sospechoso. Desde la fuerza destacaron que la participación ciudadana es clave para combatir este tipo de delitos.
La Policía recordó que tanto la caza ilegal como el tráfico de fauna están penados por ley, e instó a la comunidad a comunicarse a los números gratuitos 101 o 911 ante cualquier situación que atente contra el medio ambiente.
