Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) La ciudad suma nuevos carteles en puntos estratégicos como la Tosquera (Avenida Península) y la rotonda de acceso por Ruta Nacional 12. La iniciativa, llevada adelante por la Dirección de Saneamiento Ambiental junto al personal de Mantenimiento de la Dirección de Tránsito, busca frenar una costumbre que, lamentablemente, aún persiste: arrojar residuos en cualquier lugar.
Pero la pregunta es inevitable: ¿realmente necesitamos carteles para entender algo tan básico?
La basura no desaparece sola, no es un problema que le compete únicamente al municipio ni a los operativos de limpieza. Cada botella, cada bolsa, cada resto que se tira en la vía pública es un acto de desidia que termina ensuciando no solo el paisaje, sino también la convivencia y la salud de todos.
Los carteles son un llamado de atención, sí. Pero también son el reflejo de una necesidad cultural: recordarnos lo obvio. Que la ciudad no es un basurero, que los espacios comunes son de todos y que mantenerlos limpios es una responsabilidad compartida.
Quizás la señalética ayude. Quizás frene, aunque sea por un instante, la acción automática de quien baja la ventanilla para tirar un envase. Pero más allá de la cartelería, lo que hace falta es conciencia.

