Una mujer marca un nuevo hito en el Ejército: la subteniente Ailén Ludueña Delgado egresó como cazadora de monte 

Durante 70 días de exigencias extremas, Ludueña Delgado enfrentó uno de los entrenamientos más duros de las fuerzas armadas, diseñado para preparar a los soldados para operar en condiciones selváticas, con escasos recursos, clima adverso y un nivel de exigencia física y mental que pone a prueba los límites humanos. Los cazadores de monte se entrenan para sobrevivir, desplazarse y combatir en condiciones extremas, donde la visibilidad es reducida, el terreno es hostil y la logística se vuelve mínima.

Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) La subteniente Ailén Evangelina Ludueña Delgado se convirtió en la primera mujer del arma de Infantería en completar con éxito el Curso de Operaciones Especiales de Monte, dictado en la Escuela Militar de Monte “Comandante Andrés Guacurarí y Artigas” del Ejército Argentino, en  Iguazú.

Durante 70 días de exigencias extremas, Ludueña Delgado enfrentó uno de los entrenamientos más duros de las fuerzas armadas, diseñado para preparar a los soldados para operar en condiciones selváticas, con escasos recursos, clima adverso y un nivel de exigencia física y mental que pone a prueba los límites humanos.

Su logro no solo representa una superación personal sino también un símbolo de avance en la igualdad de género dentro del Ejército Argentino, donde las oportunidades se abren cada vez más para quienes estén dispuestos a asumir el desafío, sin distinción de género.

En el Ejército, solo tres mujeres han alcanzado el título de Cazadoras de Monte: la primera egresó en 2009, y hoy Ailén Ludueña Delgado se suma a ese grupo selecto que demuestra que la capacidad, el esfuerzo y la determinación no tienen género.

Su paso por la escuela de Monte en Iguazú reafirma un mensaje claro: la oferta del Ejército es igualitaria para todo aquel que desee ponerse a prueba, y el coraje femenino continúa abriendo camino en espacios donde antes solo marchaban hombres.

Ser “Cazador de Monte” significa haber superado uno de los cursos más exigentes del Ejército Argentino, diseñado para formar soldados especializados en operaciones en selva o monte misionero, un entorno complejo por su humedad, densidad vegetal y fauna.

Los cazadores de monte se entrenan para sobrevivir, desplazarse y combatir en condiciones extremas, donde la visibilidad es reducida, el terreno es hostil y la logística se vuelve mínima. Durante el curso, los participantes atraviesan 70 días de instrucción intensiva, con marchas prolongadas, ejercicios de supervivencia, orientación, navegación, primeros auxilios, camuflaje y combate en la selva.

Quien obtiene el distintivo de “Cazador de Monte” demuestra resistencia física, fortaleza mental y un dominio técnico-operativo de alto nivel, cualidades que convierten a este grupo en una élite dentro del Ejército.

Por eso el logro de la subteniente Ailén Ludueña Delgado es tan significativo: no solo venció esas pruebas extremas, sino que además rompió barreras históricas dentro de un ámbito tradicionalmente masculino.