“El Pan de la Abuela” cumple 7 años: y lo celebra con un gran concurso para reposteros y aficionados

Un aniversario con sabor a fiesta: Para festejar este nuevo aniversario, la marca lanzó un evento especial que convoca a toda la comunidad: el Gran Concurso de Tortas, que se realizará el 30 de noviembre. La propuesta invita a aficionados, reposteras, emprendedoras y amantes de la cocina a participar creando su mejor torta. Formulario de inscripción en el interior de la nota.

Iguazú (LaVozDeCataratas) “El Pan de la Abuela”, la panadería que nació inspirada en las recetas caseras y el espíritu familiar de la abuela que marcó generaciones, celebra este mes sus primeros 7 años de historia. Un proyecto que comenzó como un pequeño emprendimiento y que hoy se convirtió en una marca consolidada, con sucursales en Iguazú y San José, acompañando el ritmo vertiginoso de la ciudad y su creciente movimiento turístico.

Lo que empezó como un sueño se transformó en una empresa local que genera empleo, innova, participa en eventos de la comunidad y sigue expandiéndose sin perder su esencia: productos artesanales, identidad misionera y el sabor a hogar que la caracteriza.

Un aniversario con sabor a fiesta

Para festejar este nuevo aniversario, la marca lanzó un evento especial que convoca a toda la comunidad: el Gran Concurso de Tortas, que se realizará el 30 de noviembre.

La propuesta invita a aficionados, reposteras, emprendedoras y amantes de la cocina a participar creando su mejor torta.
El público será quien elija a la ganadora, en una jornada pensada para compartir, celebrar y poner en valor el talento local.

Cómo participar

La actividad busca no solo festejar el aniversario, sino también volver a conectar con ese espíritu de comunidad que siempre acompañó a la panadería: puertas abiertas, participación vecinal y un fuerte arraigo local.

7 años de sabor, trabajo y expansión

En este tiempo, “El Pan de la Abuela” no solo amplió sus sucursales, consolidándose en Iguazú y sumando presencia en San José, sino que también diversificó su producción, acompañó eventos locales, brindó servicios a distintas instituciones y hoy emplea a decenas de familias. Su crecimiento refleja, en parte, el crecimiento de la propia ciudad: dinámica, multicultural y en constante movimiento.

A los 7 años, la marca mantiene el mismo objetivo con el que nació: honrar la tradición familiar, trabajar con compromiso y seguir construyendo una empresa misionera con identidad propia.