La comunidad de San Francisco de Asís inauguró su campanario con una emotiva bendición

Durante la bendición, monseñor Baisi destacó la importancia del campanario como “una voz que invita al encuentro, a la celebración y al reconocimiento de que Dios camina con su pueblo”. Para los vecinos, la ceremonia significó mucho más que la presentación de una obra: fue la recuperación de un símbolo espiritual que vuelve a marcar los tiempos de oración, las fiestas patronales y los momentos de comunión.

Iguazú (LaVozDeCataratas) En un clima de profunda fe y gratitud, la comunidad de la Capilla San Francisco de Asís vivió este miércoles un acontecimiento que marcará la vida espiritual del barrio: la bendición del nuevo campanario, una obra largamente anhelada que vuelve a elevar su llamado sobre las familias del lugar. 

La ceremonia estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Iguazú, monseñor Nicolás Baisi, quien encabezó el rito acompañado por el padre Paulo Arroyo, responsable de la capilla. Participaron también el intendente municipal Claudio Raúl Filippa, el presidente del ITUREM Leopoldo Lucas, sacerdotes invitados y numerosos vecinos que se acercaron para compartir este momento de alegría comunitaria.

El proyecto de ampliación y mejora comenzó a gestarse en 2022, pero fue este año cuando la obra tomó forma definitiva, con trabajos iniciados en abril. El nuevo campanario, completamente renovado, representa un gesto de esperanza para la comunidad, un signo visible de unidad y de la presencia de la Iglesia en la vida cotidiana del barrio.

Durante la bendición, monseñor Baisi destacó la importancia del campanario como “una voz que invita al encuentro, a la celebración y al reconocimiento de que Dios camina con su pueblo”. Para los vecinos, la ceremonia significó mucho más que la presentación de una obra: fue la recuperación de un símbolo espiritual que vuelve a marcar los tiempos de oración, las fiestas patronales y los momentos de comunión.

El nuevo campanario se erige así como un recordatorio del trabajo conjunto entre la comunidad, la parroquia y las autoridades, y como una expresión viva de la fe que sostiene a las familias del barrio. Un llamado que, una vez más, se eleva sobre Iguazú para reunir, fortalecer y celebrar la vida en comunidad.