Iguazú (LaVozDeCataratas) La Dirección de Seguridad Ciudadana ha comenzado a trabajar en la regulación de la actividad de los llamados “llamadores”, figuras habituales en la zona comercial y gastronómica de la ciudad, con el objetivo de ordenar su funcionamiento y garantizar mayor control sobre quienes realizan esta tarea. La iniciativa establece un marco claro de requisitos, límites y obligaciones tanto para los trabajadores como para los comercios que los emplean de manera independiente.
Según la ordenanza, cada local podrá contar con hasta dos llamadores, quienes no mantienen relación laboral formal con el comercio pero sí promocionan sus servicios. Para desempeñar esta actividad, deberán cumplir una serie de condiciones obligatorias: presentar libreta de sanidad emitida por Bromatología, certificado de antecedentes de la Policía de Misiones y solicitar un permiso especial otorgado por Seguridad Ciudadana, organismo que será la autoridad de aplicación dependiente de la Secretaria de Gobierno.
El permiso será gratuito, personal e intransferible, con una vigencia de tres meses. Deberá renovarse con al menos 15 días de anticipación. La persona habilitada no podrá ceder ni vender ese permiso, y solo podrá realizar la actividad en la vereda del comercio al que representa, quedando prohibido recorrer otros sectores del centro.
Otros requisitos contemplan contar con al menos dos años de residencia en Iguazú y utilizar indumentaria identificatoria provista por el local comercial, que incluirá una remera o uniforme con el logotipo del establecimiento y un credencial visible con los datos personales del llamador.
Con esta regulación, el Ejecutivo busca ordenar una actividad creciente en la ciudad y reforzar el control sobre quienes la ejercen, garantizando mayor seguridad tanto para turistas como para los propios comercios.
