Iguazú (LaVozDeCataratas)De acuerdo a la acusación, Suárez habría ingresado al predio y, en el patio delantero del lugar, mostró una réplica de arma de fuego de color negro al cuidador del establecimiento, quien denunció el hecho. El arma sería de aire comprimido y su exhibición habría generado temor en la víctima, que se retiró del lugar por miedo a resultar herida.
Aprovechando que el cuidador ya no se encontraba en el sitio, el acusado habría robado un cable de unos 12 metros de largo y luego se dio a la fuga con el elemento.
El acusado fue informado de la acusación en su contra y prestó declaración acompañado por su abogado defensor, quedando imputado por amenazas y hurto.
Este episodio forma parte de una investigación más amplia por robos de cables en Iguazú, un delito que generó preocupación en distintos sectores de la ciudad y que ya había derivado en detenciones anteriores, tal como informó oportunamente LaVozDeCataratas.
La causa continúa en trámite mientras la Justicia analiza las pruebas incorporadas al expediente.

