El Presupuesto 2026 y el turismo: expectativas, ausencias y realidad

En la ley de presupuesto sancionada para el próximo año, las partidas relacionadas con el turismo siguen distribuidas de manera fragmentada en el rubro “Comercio, Turismo y Otros Servicios”, sin un esquema integral de políticas ni estímulos fiscales claramente definidos. Esto significa que instrumentos clave —como incentivos al empleo, financiamiento para promoción internacional o beneficios fiscales para inversiones turísticas— no están específicamente contemplados dentro del articulado principal del presupuesto.

Iguazú (LaVozDeCataratas) El Presupuesto Nacional 2026, recientemente aprobado por el Congreso, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre el papel del turismo en la economía argentina. Aunque el sector es mencionado dentro de la ley de gastos, no logró posicionarse con un capítulo propio ni con herramientas explícitas para su desarrollo estratégico, según el análisis de especialistas del sector.

En la ley de presupuesto sancionada para el próximo año, las partidas relacionadas con el turismo siguen distribuidas de manera fragmentada en el rubro “Comercio, Turismo y Otros Servicios”, sin un esquema integral de políticas ni estímulos fiscales claramente definidos. Esto significa que instrumentos clave —como incentivos al empleo, financiamiento para promoción internacional o beneficios fiscales para inversiones turísticas— no están específicamente contemplados dentro del articulado principal del presupuesto.

Desde la industria turística ven con preocupación esta situación, ya que la actividad no cuenta con prioridades presupuestarias claras en un contexto donde enfrenta desafíos de competitividad, promoción y sostenimiento del empleo. Las partidas disponibles se vinculan principalmente al funcionamiento de organismos como la Secretaría de Turismo y Ambiente y el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), más que a un plan sectorial con objetivos definidos.

La discusión sobre la necesidad de políticas activas para fortalecer al turismo se mantiene vigente en el sector privado y entre actores locales, que consideran al rubro como un motor clave para el desarrollo regional y la generación de divisas, aunque con un reconocimiento presupuestario aún modesto.