Iguazú (LaVozDeCataratas) María Beatriz “Mary” Sinchi, vecina de Reconquista (Santa Fe), fue reconocida por el Ente Municipal de Turismo de Iguazú (ITUREM) como Turista Ejemplar, por su fidelidad y respeto al Parque Nacional Iguazú, al que visita todos los años desde hace 17 temporadas consecutivas.

La distinción fue entregada en enero de 2026 por el presidente del ITUREM, Leo Lucas, y el intendente Claudio Filippa, junto al acompañamiento de la Cámara de Comercio y la Cámara de Turismo. La acción busca poner en valor el turismo responsable —pero también las historias que hay detrás de cada visitante que elige Iguazú como destino del alma.
Mary llegó por primera vez en 2009, con 45 años, y desde entonces repite el viaje cada mes de enero sin fallar, salvo en 2021 cuando la pandemia frenó los accesos. Su historia es simple y poderosa: mujer de trabajo, empleada doméstica y vendedora por catálogo, que ahorró peso a peso para cumplir con lo que hoy se convirtió en un ritual anual. “Para mí, venir a las Cataratas es como ir a la iglesia. No es un gasto, es una inversión en energía y en salud espiritual”, contó.

Las fotos de sus viajes son, además, una bitácora familiar: su hija adolescente, luego embarazada, hoy acompañada por sus propios hijos recorriendo las pasarelas.
Las Cataratas no solo le regalaron recuerdos, sino un puente entre generaciones.
Su vínculo con el destino también se expresa en acciones concretas: respeto absoluto por el área protegida, cumplimiento de normas y cuidado de la biodiversidad.
Durante uno de los tradicionales paseos de Luna Llena, acató la prohibición de tomar fotografías para no alterar la experiencia ni la fauna. Esa actitud, dicen desde ITUREM, habla mejor que cualquier discurso.

A fuerza de entusiasmo, Mary también se convirtió en promotora turística sin proponérselo: cada año comparte sus vivencias en redes sociales, recomendando a conocidos y vecinos viajar a Iguazú.

La distinción pone palabras a lo que muchos sienten al cruzar el portal del Parque: Iguazú no solo se visita; se vuelve. Y en esa vuelta, Mary encontró su lugar en el mundo.

