Estudiantes recorren Iguazú vendiendo libros de medicina natural para costear sus estudios

“Creemos que entre el 60 y el 70% de los estudiantes universitarios, tanto de universidades públicas como privadas, no contamos con financiamiento. Por eso, todos los veranos salimos a trabajar para costear nuestros estudios”, explicaron a LaVozdeCataratas

Iguazú (LaVozDeCataratas) Durante este verano, vecinos de Iguazú se encontraron con una propuesta distinta:  estudiantes que recorren casa por casa ofreciendo libros sobre medicina natural, mientras conversan sobre salud física, mental, social y espiritual.

Se trata de dos jóvenes, uno oriundo de Posadas y otro de Mendoza, que actualmente estudian en la localidad de Alem. Aprovechan el receso de verano para trabajar y recaudar fondos que les permitan sostener sus estudios durante el año. Uno de ellos aspira a convertirse en enfermero, mientras que su compañero cursa la carrera de analista de sistemas.

“Nosotros mencionamos cuatro áreas que muchas personas suelen pasar por alto: la actividad física, la parte social, la mental y la espiritual”, explicaron durante una de sus recorridas. A partir de ese enfoque, dialogan con los vecinos sobre cómo se sienten emocionalmente, cómo atraviesan el día a día y qué hábitos pueden mejorar para cuidar su salud de manera integral.

Los jóvenes señalaron que esta modalidad de trabajo es clave para poder continuar estudiando. “Creemos que entre el 60 y el 70% de los estudiantes universitarios, tanto de universidades públicas como privadas, no contamos con financiamiento. Por eso, todos los veranos salimos a trabajar para costear nuestros estudios”, explicaron.

Además de recomendar lecturas, buscan dejar herramientas prácticas para la vida cotidiana. “La idea es mostrarle a la persona una orientación, que tenga algo en su casa que le sirva, y cómo puede cuidarse de manera natural”, remarcaron.

Según contaron, permanecerán recorriendo Iguazú hasta los primeros días de marzo, combinando trabajo, vocación de servicio y el objetivo claro de seguir formándose para su futuro profesional. Una historia silenciosa, pero llena de esfuerzo, que se repite cada verano en muchas ciudades del país.