Más control y más responsabilidad: el nuevo esquema que deberán cumplir los aeropuertos

Entre los puntos centrales, el aeropuerto deberá garantizar la seguridad operacional en plataforma, regular el ingreso y circulación de vehículos, emitir credenciales y permisos de conducción, organizar el movimiento interno y coordinar servicios clave como el Follow Me, utilizado para guiar a los aviones en pista y zonas de maniobra.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La reciente resolución publicada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) introduce cambios importantes en la forma en que se administran y operan los aeródromos del país, y el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú no queda al margen de esta actualización normativa.

En términos concretos, la nueva reglamentación establece que los explotadores aeroportuarios asumirán mayores responsabilidades operativas y de seguridad, funciones que hasta ahora estaban repartidas o bajo órbita estatal. Esto implica que la gestión del aeropuerto deberá hacerse cargo directamente del orden, control y seguridad en las áreas donde circulan aeronaves, vehículos y personal autorizado.

Entre los puntos centrales, el aeropuerto deberá garantizar la seguridad operacional en plataforma, regular el ingreso y circulación de vehículos, emitir credenciales y permisos de conducción, organizar el movimiento interno y coordinar servicios clave como el Follow Me, utilizado para guiar a los aviones en pista y zonas de maniobra.

Desde la ANAC explicaron que el objetivo de la medida es clarificar responsabilidades, mejorar la eficiencia operativa y alinear la aviación argentina con estándares internacionales, reduciendo riesgos y evitando superposiciones en la gestión diaria.

La normativa establece además plazos concretos: los aeropuertos deberán presentar un plan de implementación en un plazo de 30 días y contar con el nuevo esquema operativo plenamente vigente dentro de los próximos 180 días.

Para un destino turístico estratégico como Iguazú, con alto flujo de pasajeros nacionales e internacionales, estos cambios apuntan a fortalecer la seguridad, la organización y la calidad del servicio, aspectos clave para acompañar el crecimiento del turismo y la conectividad aérea.

La nueva reglamentación marca un cambio de paradigma: cada aeropuerto pasa a ser plenamente responsable del funcionamiento y la seguridad de su operación, con reglas claras y mayor exigencia en la gestión.