La biodiversidad acuática de Iguazú, protagonista de un relevamiento internacional

En esta oportunidad, se relevaron siete sitios estratégicos dentro del área protegida: el Mirador del Arroyo Cataratas, el Bañado Sendero Verde, el Circuito Superior, el Circuito Garganta del Diablo, el Arroyo Yacuy y dos tramos del río Iguazú Superior. Se trata de ambientes clave —arroyos, bañados y sectores del río— que funcionan como áreas de alimentación, reproducción y descanso para numerosas especies.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Entre el 7 y el 21 de febrero se desarrolló una nueva edición del Censo Neotropical de Aves Acuáticas en el Parque Nacional Iguazú, en el marco de una iniciativa internacional que se lleva adelante de manera simultánea en distintos países de la región para monitorear el estado de las poblaciones vinculadas a ambientes acuáticos.

En esta oportunidad, se relevaron siete sitios estratégicos dentro del área protegida: el Mirador del Arroyo Cataratas, el Bañado Sendero Verde, el Circuito Superior, el Circuito Garganta del Diablo, el Arroyo Yacuy y dos tramos del río Iguazú Superior. Se trata de ambientes clave —arroyos, bañados y sectores del río— que funcionan como áreas de alimentación, reproducción y descanso para numerosas especies.

El trabajo fue realizado por personal del Departamento de Conservación y Educación Ambiental, de la Dirección Regional NEA y voluntarios del Parque Nacional Iguazú.

Durante el relevamiento se registraron especies representativas de los humedales y cursos de agua de la selva misionera, como el biguá (Phalacrocorax brasilianus), aninga (Anhinga anhinga), carau (Aramus guarauna), pato real (Cairina moschata) y distintas especies de garzas, entre ellas la garza mora (Ardea cocoi), la garza blanca (Ardea alba) y la garza bruja (Nycticorax nycticorax).

Además, se observaron otros animales asociados a estos ecosistemas, como el lobito de río (Lontra longicaudis), el yacaré overo (Caiman latirostris) y el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), indicadores de la riqueza biológica y del buen estado de conservación de los ambientes relevados.

La información obtenida permitirá evaluar tendencias poblacionales, detectar posibles cambios ambientales y fortalecer las estrategias de conservación dentro del área protegida. Este tipo de monitoreos periódicos resulta fundamental para garantizar la preservación a largo plazo de la biodiversidad del parque y de los humedales de la región.