Sin acto oficial ni autoridades provinciales, pero con emoción: la Escuela 746 regresó a casa

Sin invitación oficial, sin acto protocolar y sin la presencia de autoridades provinciales, la comunidad educativa abrió las puertas de su sede propia después de casi 14 años de espera. Las llaves fueron recibidas por la actual directora, la docente Laura Giménez, acompañada por docentes, familias y alumnos que vivieron el momento con visible emoción.

Iguazú (LaVozDeCataratas) Con el inicio del ciclo lectivo 2026, el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) realizó la entrega del nuevo edificio de la Escuela N° 746 “Sudamérica”, ubicado sobre avenida Las Calandrias, en el barrio 300 Viviendas.

Con la presencia de la Supervisora del Dpto. Iguazú Sra. Mirta Posdeley, pero sin invitación oficial, sin acto protocolar y sin la presencia de autoridades provinciales, la comunidad educativa abrió las puertas de su sede propia después de casi 14 años de espera. Las llaves fueron recibidas por la actual directora, la docente Laura Giménez, acompañada por docentes, familias y alumnos que vivieron el momento con visible emoción.

La historia de esta escuela está marcada por años de gestiones y reclamos que comenzaron durante la dirección de Eustacia González, conocida como “Tati”, hoy jubilada, quien impulsó junto a la comunidad el anhelo de contar con un edificio propio y digno. Durante todo este tiempo, la institución funcionó en otros espacios, sosteniendo el proyecto educativo gracias al compromiso de docentes y familias.

En sus palabras, la directora Laura Giménez agradeció a todos quienes formaron parte de este proceso y destacó especialmente a la Escuela N° 615 “Mariano Moreno”, que albergó a la institución durante años, así como también a la escuela de adultos que funciona en el mismo edificio, reconociendo el acompañamiento y la solidaridad brindada.

El nuevo edificio, con aulas a estrenar, pasillos amplios y patio propio, simboliza no solo una mejora en infraestructura, sino también el cierre de una etapa de espera y el inicio de un nuevo capítulo para la comunidad del barrio 300 Viviendas.

Fue una entrega sin formalidades, pero con la alegría genuina de quienes sostuvieron el sueño durante más de una década. Un día que quedará en la memoria de la Escuela N° 746 y de todo el barrio.