Petty Joyas: De vender puerta a puerta a convertirse en un clásico de la joyería en Iguazú

Nació como un emprendimiento familiar en los años 90 y hoy no solo es elegida por turistas, sino también por generaciones de familias de Iguazú que encuentran allí las joyas para sus momentos más importantes.

Iguazú (LaVozDeCataratas) En sus inicios, Petty Joyas comenzó de manera simple: vendiendo puerta a puerta, construyendo confianza en cada casa y en cada cliente. Ese vínculo cercano fue la base de un crecimiento sostenido que acompañó el desarrollo de Iguazú.

El primer gran paso llegó en 1997, cuando abrió su local en el entonces Hotel Internacional, hoy Meliá Iguazú, posicionándose en un punto clave del destino. Luego, en 2004, sumó un nuevo espacio en la Galería Plaza Pueblo, sobre la avenida Victoria Aguirre, consolidando su presencia en la ciudad.

Con el tiempo, la marca no solo se vinculó al turismo, sino que se convirtió en una joyería elegida por los propios vecinos de Iguazú. Anillos de compromiso, alianzas, regalos de 15 años y piezas para fechas especiales forman parte de su historia cotidiana.

No es solo una compra, es acompañar momentos importantes de la vida”, resumen quienes conocen el recorrido del negocio.

Durante más de 14 años, Petty Joyas también tuvo presencia en el Hotel Saint George, fortaleciendo su llegada tanto a visitantes como a residentes, siempre con una propuesta basada en piedras preciosas, diseño y trabajo artesanal.

El nombre “Petty”, que surge del apodo de su fundadora, refleja ese espíritu cercano que aún hoy caracteriza a la marca.

Actualmente, Petty Joyas es parte de la identidad comercial de Iguazú, pero también de su vida social: está presente en compromisos, celebraciones, aniversarios y regalos que marcan etapas.

Porque más allá del brillo de cada pieza, su valor está en lo que representa: recuerdos, promesas y momentos que quedan para siempre.