Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día del Médico Clínico en Argentina, el profesional Nicolás Helmfelt, de Clínica SAM, reflexionó sobre el rol central que cumple esta especialidad dentro del sistema de salud, especialmente en una ciudad como Iguazú, donde la dinámica fronteriza y turística plantea desafíos constantes.
“El médico clínico aborda al paciente de manera integral. No se enfoca solo en una enfermedad, sino en la persona completa”, explicó a LaVozDeCataratas. En ese sentido, destacó que su función no solo es diagnosticar, sino también interpretar síntomas, evitar estudios innecesarios y ordenar el sistema de salud.
Helmfelt remarcó que el médico clínico suele ser el primer contacto del paciente porque “tiene la formación para evaluar múltiples causas, priorizar riesgos y orientar el diagnóstico. Es quien organiza el proceso”.
En Iguazú, el contexto suma complejidad. “La alta demanda, la diversidad de pacientes —locales, turistas, frontera— y muchas veces el acceso limitado a estudios o especialistas hacen que el trabajo sea más desafiante”, señaló. A esto se suma que, en muchos casos, los pacientes llegan en etapas avanzadas de las enfermedades.
Entre las patologías más frecuentes, mencionó infecciones respiratorias, gastroenteritis, enfermedades transmitidas por mosquitos, dolores musculares, hipertensión y diabetes. Además, advirtió un cambio en el perfil de los pacientes: “Hoy vemos más enfermedades crónicas, más estrés, ansiedad e insomnio. Hay más información disponible, pero también más confusión y menos controles preventivos”.
Sobre la prevención, fue claro: “Lo ideal es no esperar a sentirse mal”. Recomendó controles anuales básicos como presión arterial, análisis de sangre, glucemia, colesterol y control de peso, sumando estudios específicos según la edad.
También alertó sobre síntomas que no deben subestimarse: dolor en el pecho, falta de aire, pérdida de peso sin causa, cansancio persistente y dolores prolongados. “El cuerpo avisa”, afirmó, al tiempo que aconsejó consultar cuando un síntoma persiste o interfiere en la vida diaria.
El impacto del estrés fue otro de los puntos destacados: “El estrés impacta directamente: insomnio, dolores musculares, problemas digestivos, ansiedad e hipertensión. Muchas veces el cuerpo expresa lo que no se puede procesar”. En esa línea, reconoció que el estilo de vida actual, con mal descanso y alimentación desordenada, se refleja cada vez más en la consulta diaria.
En cuanto al uso del sistema de salud, pidió responsabilidad: evitar la automedicación, no saturar guardias innecesariamente y realizar controles a tiempo.
Consultado sobre lo más gratificante de su profesión, Helmfelt no dudó: “Acompañar al paciente, resolver problemas y generar confianza”.
Finalmente, compartió una reflexión personal sobre su vocación: “Algo que me marca profundamente es poder brindar contención y acompañamiento cuando eso es lo único que queda, y ver cómo la gente lo valora”. Y agregó: “La confianza es uno de los pilares de la medicina: no solo tratamos enfermedades, tratamos personas”.

