Iguazú(LaVozDeCataratas) En un encuentro con concejales, referentes locales del área de adicciones plantearon la necesidad de reforzar la estructura de asistencia en Iguazú, apostando a consolidar y acompañar los dispositivos que ya funcionan en la ciudad.
Actualmente, Iguazú cuenta con distintos espacios de contención para personas con consumos problemáticos como son el Centro de Adicciones, el Hogar de Día, el hospital, organizaciones civiles e iglesias, entre otros espacios. Según explicó a LaVozDdeCataratas el Pastor y Asesor Daniel Peralta, el objetivo principal es “brindar apoyo a esos lugares” para mejorar su alcance y funcionamiento, en lugar de crear nuevas estructuras desde cero.
Uno de los ejes destacados es el trabajo que se viene desarrollando desde los Centros de Primera Escucha, muchos de ellos impulsados en iglesias locales. Allí, equipos capacitados ofrecen orientación y asesoramiento a personas que se acercan en busca de ayuda. “Más allá de la contención espiritual, se brinda un acompañamiento terapéutico y luego se realiza la derivación a centros especializados”, detalló.
Estos centros funcionan con dinámicas propias en cada iglesia, ya que la organización depende de cada comunidad. Una de las iglesias que trabaja con este sistema es Pan de Vida, ubicada en la Calle Roque González de Santa Cruz 20 y el espacio funciona los martes, jueves y sábados a partir de las 18 horas.
En paralelo, se remarcó la importancia de fortalecer la prevención, especialmente en ámbitos educativos y deportivos. En ese sentido, se propuso avanzar hacia una agenda organizada de talleres en escuelas primarias y secundarias, así como en clubes, dejando atrás el esquema actual basado en la demanda espontánea de cada institución.
“La prevención es la principal herramienta en este contexto”, subrayaron, al tiempo que insistieron en que estas acciones deben ser sistemáticas y llegar a todos los espacios comunitarios.
Como conclusión del encuentro, el punto más relevante fue la solicitud de mejorar los espacios y dispositivos existentes para optimizar la red de asistencia en la ciudad, entendiendo que el trabajo articulado entre el Estado y la comunidad es clave para abordar el consumo problemático de sustancias.
