Iguazú (LaVozDeCataratas) Este martes se desarrolló la instancia final de alegatos en el juicio contra el acusado conocido como “el Polaquito”, imputado por el asesinato de Bruno Mendez y el abuso sexual de quien entonces era la novia de este último. La jornada estuvo marcada por la declaración del último testigo: el padre del imputado, quien buscó reforzar la estrategia de la defensa.
Durante su testimonio, intentó instalar la idea de que su hijo podría haber actuado sin plena conciencia de sus actos, sugiriendo una posible inimputabilidad vinculada al consumo prolongado de sustancias. Sin embargo, esa línea argumental fue rechazada de plano, debido a que según pudo conocer LaVozDeCataratas, a lo largo del proceso se realizaron dos pericias psicológicas que concluyeron que el acusado no presentaba alteraciones en sus capacidades mentales. “Tenía pleno uso de sus facultades”, afirmaron fuentes judiciales en línea con lo expuesto también ante el tribunal durante el debate.
En cuanto a los estudios complementarios, tanto el test de alcoholemia como los análisis toxicológicos practicados al imputado y a la víctima sobreviviente arrojaron resultados negativos. Si bien se señaló que el tiempo transcurrido entre el hecho y la toma de muestras podría influir en esos resultados, para la acusación esto no modifica la conclusión central: no hay elementos que indiquen que el acusado no comprendía la criminalidad de sus actos.
De acuerdo con lo expuesto en el juicio, la víctima si presentaba un alto nivel de alcohol en sangre al momento de su muerte. Para la fiscalía, este dato refuerza la hipótesis de que Mendez se encontraba en un estado de indefensión al momento del ataque, lo que agrava la responsabilidad del imputado.
Concluidos los alegatos, el acusado tendrá una última oportunidad de dirigirse al tribunal sin ser interrogado. Luego de esa instancia, los jueces pasarán a deliberar. La calificación legal que posee Homicidio doblemente calificado por ensañamiento y criminis causa, abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma y privación ilegítima de la libertad agravada en concurso real. Este delito tiene como pena máxima la prisión perpetua.
El veredicto fue anunciado para el próximo lunes a las 10 de la mañana, en una causa que generó fuerte conmoción y que se encamina a su definición tras una semana de audiencias y a más de cuatro años del hecho.
