Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día Internacional de la Danza, cuatro artistas que eligieron a Iguazú como su hogar celebran la pasión por el movimiento y la conexión: el grupo Sondelsur Tango, integrado por dos parejas de baile que desde hace más de dos décadas viven y trabajan de lo que aman.
Oriundos de Río Negro, en la Patagonia, los cuatro bailarines llegaron a la ciudad en distintos momentos, pero con una misma historia en común: el tango. Formados desde la infancia y adolescencia en los ballets del Club de Tango Allen y de Cipolletti, bajo la enseñanza de los profesores Fabiana y Ricardo, comenzaron un camino que hoy es su forma de vida.
La primera pareja, Damián y Valeria, arribó en 2001 para presentarse en el Teatro Plaza Foz. Dos años más tarde se sumaron María Eugenia y Ramiro, consolidando así el grupo Sondelsur Tango. “Desde ese entonces trabajamos de esto que nos apasiona. Esta es nuestra profesión, por eso la respetamos, nos preparamos y le dedicamos todo el amor”, expresaron a LaVozDeCataratas.
Actualmente, el grupo se presenta todas las noches en distintos restaurantes y espacios turísticos. Allí, frente a públicos diversos y en su mayoría extranjeros, mantienen viva la esencia del tango argentino.
“Todas nuestras presentaciones son importantes, en cualquier lugar o evento. Los nervios siempre están antes de comenzar a bailar”, contaron, destacando que la emoción sigue intacta pese a los años de experiencia.
Para los artistas, el tango tiene algo único: “Todas las danzas son interesantes pero el tango te elige, te atrapa”.
Consultados por como viven el tango en una región que no es la rioplatense remarcaron también el contexto local: “El folklore está muy presente en el norte argentino, nos encantaría poder implementar el tango en las escuelas. El tango es mundial, los extranjeros son fanáticos de la danza y la música tanguera y en nuestra provincia o ciudad no se lo fomenta tanto como quisiéramos”.
Uno de los momentos más significativos de su carrera fue cuando compartieron escenario con la orquesta Color Tango, que contaba con músicos históricos del género. “La presentación que recordamos con mucha admiración es la vez que bailamos con la orquesta Color Tango, que la integraba el bandoneonista que acompañó a Osvaldo Pugliese muchos años. Bailar con músicos en vivo y esos músicos que son muy grandes es algo que llevamos en el corazón”, recordaron.
También destacaron sus referentes: “Admiración por los bailarines de la vieja guardia, los que tenían el tango en la pisada, el abrazo, los que comenzaron a hacer de la danza una profesión. De nuestros queridos profesores del sur, que nos enseñaron que se puede ser buen bailarín pero siempre es mejor ser una buena persona”.
Sobre el aprendizaje, son claros: “No es difícil aprender a bailar tango, es dedicación, como cualquier danza”. Y agregan un aspecto clave: “Lo más difícil de dominar en el tango es la conexión con tu pareja, si no está, se nota, se siente”.
En este Día Internacional de la Danza, Sondelsur Tango no solo celebra su historia, sino también la decisión diaria de seguir en el camino artístico: “Vivimos de la danza, siempre es nuestra prioridad, pasamos por muchos altibajos pero elegimos ser artistas todos los días”.
Una elección que, sin dudas, se refleja en cada paso, en cada abrazo y en cada escenario donde el tango vuelve a cobrar vida.
