Iguazú (LaVozDeCataratas)En una entrevista con LaVozDeCataratas, la licenciada Carolina Digiovani, con más de 9 años de experiencia y formación continua en autismo, brindó un panorama claro sobre el tema, haciendo hincapié en la detección temprana, el acompañamiento adecuado y la capacitación constante de los profesionales.
“Todos los días hay que aprender algo nuevo. En breve habrá actualizaciones sobre autismo y es fundamental estar atentos para poder capacitarnos y brindar mejores herramientas”, señaló.
La profesional remarcó que el autismo no debe asociarse únicamente a la infancia, ya que también involucra a adolescentes, adultos y personas mayores, muchas veces con diagnósticos tardíos.
Señales de alerta desde la primera infancia: Digiovani explicó que algunas conductas pueden despertar sospechas desde edades tempranas. Entre ellas, destacó: falta de contacto visual o no responder al nombre, dificultades en el lenguaje o ausencia del mismo, poco interés en interactuar con otros, juegos repetitivos o conductas rígidas, molestia ante cambios en la rutina
“Muchas veces los padres dicen ‘parece que no me escucha’, y ahí ya hay un indicador a tener en cuenta”, explicó. También advirtió sobre casos en los que niños que habían adquirido habilidades, como hablar, dejan de hacerlo, lo que requiere consulta inmediata.
Diagnóstico: un proceso interdisciplinario
La licenciada aclaró que no existe un único estudio para confirmar el diagnóstico, sino que se realiza una evaluación integral con distintos profesionales, como psicopedagogos, psicólogos, fonoaudiólogos, neurólogos y médicos. “Se analizan aspectos neurológicos, del lenguaje, la conducta y el aprendizaje para llegar a un diagnóstico final”, detalló.
Diferencias con otros trastornos: indicó que el autismo puede confundirse con trastornos del lenguaje, déficit de atención con hiperactividad o incluso rasgos de personalidad como la timidez, por lo que es clave una evaluación profesional adecuada.
También alertó sobre el uso excesivo de dispositivos electrónicos en la infancia, que puede generar retrasos en el desarrollo y motivar consultas.
Inclusión y educación
Respecto al ámbito educativo, destacó que muchas personas con autismo pueden asistir a escuelas comunes, incluso acceder a estudios superiores, siempre que cuenten con los apoyos necesarios. “La clave es garantizar las configuraciones de apoyo según cada caso. No todos necesitan lo mismo”, afirmó.
Entre las herramientas más utilizadas mencionó: apoyos visuales y consignas claras, organización de rutinas, flexibilidad en los tiempos, acompañamiento terapéutico si es necesario. Además, subrayó que la inclusión debe trabajarse de manera articulada entre familia, escuela y profesionales.
Avances y evolución
En cuanto al progreso, explicó que no se mide únicamente en lo académico, sino también en aspectos como la comunicación, la autonomía, la interacción social y la regulación emocional. “Cada logro, por pequeño que parezca, es importante en el desarrollo de la persona”, sostuvo.
Nuevas miradas
Finalmente, la licenciada destacó un cambio relevante en los estudios recientes, antes se creía que el autismo era más frecuente en varones, que en mujeres, pero hoy esa mirada comenzó a cambiar. “En realidad, no es así. Puede presentarse tanto en hombres como en mujeres, aunque muchas veces en ellas pasa más desapercibido porque desarrollan ciertas habilidades que hacen que el diagnóstico se detecte más tarde, incluso en la adultez”, explicó.
La entrevista concluyó con un mensaje claro: la importancia de informarse, acompañar y trabajar en red, promoviendo una mirada inclusiva que contemple las necesidades de cada persona dentro del espectro.

