Iguazú (LaVozDeCataratas) En el marco del Día de la Salud Mental Materna, profesionales del Hospital SAMIC de Iguazú alertan sobre el aumento de situaciones de vulnerabilidad psicológica durante el embarazo y el posparto, y destacan la importancia de la detección temprana y el acompañamiento integral.
La licenciada Luciana Salvador explicó a LaVozDeCataratas que, si bien no se cuenta con estadísticas específicas a nivel local, se viene desarrollando un trabajo sostenido a través de un programa de salud mental materna articulado con distintos actores del sistema sanitario, entre ellos profesionales de obstetricia, ginecología y, especialmente, promotoras de salud.
Uno de los pilares de esta estrategia es la aplicación de un cuestionario estandarizado de evaluación de riesgo, conocido como “Kindex”, que es administrado principalmente por promotoras capacitadas en centros de atención primaria, como los CAPS de los barrios Orquídeas y 2000 Hectáreas. “En función de los resultados, se realizan derivaciones para atención psicológica”, detalló.
Además del trabajo territorial, el equipo interviene tanto en consultorios externos como en internación, a partir de la solicitud de médicos o licenciadas en obstetricia. “La atención es prioritaria y se aborda la problemática durante el embarazo, el parto y el posparto. En muchos casos también se ofrece un espacio posterior al nacimiento para iniciar o continuar tratamientos”, indicó Salvador.
Entre las problemáticas más frecuentes que atienden se encuentran madres con consumos problemáticos, trastornos de ansiedad y situaciones de conflicto de pareja. En los casos más complejos, cuando se detectan conductas de riesgo que puedan afectar a la madre o al bebé, se activa un abordaje interdisciplinario que puede incluir la intervención de la justicia y el trabajo conjunto con psiquiatría.
“Sí, hemos tenido situaciones donde fue necesario judicializar, principalmente en casos de adicciones”, confirmó la profesional. En estos escenarios, se prioriza el resguardo del bebé sin perder de vista el vínculo materno: “Siempre se busca no separar, pero sí que haya un familiar responsable que supervise y acompañe”.
Consultada sobre la evolución de estos casos, Salvador fue clara: “No son casuales, es un problema en crecimiento”.
Signos de alarma
Desde el equipo de salud remarcan la importancia de consultar ante la presencia de ciertos indicadores que pueden advertir sobre un cuadro de riesgo en la salud mental materna:
- Angustia persistente
- Alteraciones en el sueño o la alimentación
- Irritabilidad desmedida
- Llanto repentino o sensación de vacío
- Miedo constante o sensación de que algo malo puede ocurrir
- Consumo de sustancias (drogas, alcohol o psicofármacos)
Embarazos en menores
En el caso de embarazadas menores de 15 años, el protocolo establece la derivación directa a evaluación psicológica. Allí se analiza el contexto, la posible presencia de indicadores de abuso y el estado emocional. También se aborda la decisión de continuar o interrumpir el embarazo.
En caso de continuar con la gestación, se da intervención a la Dirección Municipal de Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes para garantizar el acompañamiento y la designación de un adulto responsable, resguardando la integridad tanto de la madre como del bebé.
El mensaje de los profesionales es claro: hablar de salud mental materna, detectar a tiempo y acompañar puede marcar la diferencia. La tristeza o depresión posparto afecta a 1 de cada 5 madres. Es crucial tratar la depresión y ansiedad perinatal para la salud familiar. Se celebra el Día Mundial el primer miércoles de mayo para visibilizar, prevenir y tratar trastornos sin estigma, promoviendo redes de apoyo

