Plan de residuos en Cataratas: ya funcionan 40 puntos limpios y capacitaron a más de 150 trabajadores

El Proyecto de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), implementado en el Parque Nacional Iguazú bajo el lema “Separar para conservar”, avanza según lo previsto y se consolida como una estrategia clave para reducir el impacto ambiental generado por los residuos en el Área Cataratas.

Iguazú (LaVozDeCataratas) La iniciativa comenzó hace más de un año con un diagnóstico impulsado por la Administración de Parques Nacionales (APN), que permitió identificar las principales problemáticas en la gestión de residuos dentro del circuito turístico. A partir de esos resultados, se conformó una mesa de trabajo integrada por Iguazú Argentina S.A., Iguazú Jungle, el Restaurante El Fortín y el Hotel Gran Meliá Iguazú, con el objetivo de definir un sistema común de separación en origen, diseño de puntos limpios y señalización.

En este marco, la concesionaria Iguazú Argentina S.A. llevó adelante la implementación del sistema en territorio, con la instalación de 40 puntos limpios distribuidos estratégicamente en todo el Área Cataratas, adaptados a la dinámica del flujo de visitantes. Cada uno cuenta con dos cestos diferenciados: uno verde para residuos reciclables y otro negro para residuos no reciclables, facilitando así la correcta separación desde el origen.

El despliegue de esta infraestructura fue acompañado por un proceso de formación que alcanzó, en una primera etapa, a más de 150 colaboradores de distintas áreas, reforzando la importancia del rol del personal en la gestión ambiental cotidiana.

El proyecto también contempló los desafíos específicos de sectores de alta circulación como la plaza gastronómica, donde la generación de residuos es constante y se suma la presencia de fauna atraída por restos de comida. En este sentido, se incorporaron sistemas de cierre con trabas metálicas en los cestos, con el objetivo de evitar la dispersión de residuos y proteger tanto a los animales como al entorno natural.

Además, la estrategia incluyó capacitaciones a prestadores de servicios y guías de turismo, quienes cumplen un papel fundamental en la concientización de los visitantes. Su contacto directo con el público permite promover buenas prácticas y acompañar activamente el cuidado del parque.

Desde la organización del proyecto destacan que el éxito de esta iniciativa no depende únicamente de quienes operan dentro del área protegida, sino también de cada visitante. La correcta separación de residuos y el compromiso individual son fundamentales para sostener el equilibrio ambiental en uno de los destinos naturales más importantes del país.

El avance del GIRSU marca un paso concreto hacia una gestión más sustentable en Cataratas, con un enfoque basado en el trabajo conjunto, la educación ambiental y la responsabilidad compartida.