Iguazú (LaVozDeCataratas) Trabajar en un crucero puede parecer un sueño para muchos: viajar por distintos países, conocer personas de todo el mundo y recorrer ciudades históricas. Sin embargo, detrás de las fotos y videos que se viralizan en TikTok, Instagram y YouTube, también hay largas jornadas laborales, disciplina y poco descanso.
“Me vine a trabajar en un crucero viendo la experiencia de las personas a través de las redes sociales. Y ahí me animé a aplicar”, relató Angelo Vera a LaVozDeCataratas, quien actualmente se desempeña en el área de Guest Services, es decir, recepción y atención al huésped.
Según explicó, la rutina diaria es intensa y prácticamente no existen los días libres. “Trabajamos aproximadamente nueve horas por día, entre dos turnos. Hacés cuatro horas y media, descansás unas cuatro horas y media y volvés a trabajar otras cuatro horas y media”, detalló.
Además, remarcó que el trabajo es todos los días. “No tenemos franco. Una vez que estás a bordo estás pensando en el trabajo casi todo el tiempo”, expresó. A pesar de eso, aseguró que la experiencia vale la pena, principalmente por el salario y las oportunidades de viajar. “Económicamente sí vale la pena, porque la empresa te paga estadía y comida a parte del sueldo que estamos hablando de tres o casi cuatro sueldos de Argentina”, afirmó.
El trabajador explicó que los contratos para argentinos suelen ser de siete meses, con posibilidad de extenderlos dos meses más. Aunque reconoció que no imagina pasar toda su vida en ese ambiente. “Momentáneamente no lo veo a largo plazo. Creo que es un trabajo para hacerlo algunos años, juntar plata e irse. Yo lo veo como algo temporal”, señaló.
Uno de los aspectos que más destacó fue la convivencia multicultural dentro del barco. “Es una experiencia bastante linda porque se aprende mucho de otras culturas”, contó. “El lenguaje universal es el inglés, pero cada uno tiene su cultura y eso se respeta”, agregó. Incluso explicó que dentro del comedor del personal se adaptan las comidas según las costumbres de cada nacionalidad. “Hacen mucho curry o comidas picantes para gente de la India, por ejemplo”, comentó.
Entre todos los destinos que conoció, hubo uno que lo marcó especialmente: Dubrovnik. “El lugar más increíble que conocí fue Dubrovnik. Es una ciudad de Croacia donde se filmó Game of Thrones”, relató. Y agregó: “Es como volver muchos años en el tiempo. Hay castillos, catedrales, fuentes y mucha gente todavía vive dentro del fuerte”.
Ángelo también recordó un episodio que lo hizo pasar miedo durante una navegación: “Una vez el barco se inclinó bastante, prácticamente unos 45 grados. Se cayeron todas las cosas al piso, se rompieron cosas y la gente entró un poco en pánico. Yo también estaba un poco en pánico”, confesó. Sin embargo, destacó las medidas de seguridad y las capacitaciones permanentes que reciben los empleados. “Nos brindan muchos trainings y uno sabe cómo accionar en esos casos”, indicó.
En caso de emergencia, además de sus tareas en recepción, cumple una función específica de evacuación. “Mi posición es Stairway Guide, guía de escalera. Tenemos que ayudar a los huéspedes y guiarlos hacia donde tienen que ir”, explicó.
Aunque reconoció que en sus horas libres pueden bajar del barco y recorrer las ciudades, aclaró que eso depende del tiempo disponible y de las escalas. “Nosotros podemos bajar siempre que podamos y que nos den los horarios. El problema es cuando el barco vuelve a navegar y ya no podés salir”, explicó. “Por ahí querés despejarte, salir a la ciudad a la noche, pero no podés porque el crucero ya está en el mar”, agregó.
Aun así, aseguró que la posibilidad de recorrer el mundo sigue siendo el mayor atractivo de la experiencia. “Lo más placentero obviamente es conocer el mundo y conocer personas increíbles”. Para finalizar invitó a otros jóvenes a animarse a probar la experiencia: «a lo que son jóvenes que se animen por lo menos a intentar, sí te piden es siempre el inglés, pero la empresa te paga los pasajes de avión, te paga la estadía, entonces ahorrás mucha plata. Y que se animen por lo menos a ir a hacer un contrato y después ver qué hacen» finalizó.