Iguazú (LaVozDeCataratas) Lucas Larramendia, es entrenador de futbol de los infantiles de Central Iguazú, según relató a LaVozDeCataratas: “Lo más lindo del fútbol es estar con los chicos, es verlos crecer siendo felices haciendo lo que más les gusta”, expresó. En el equipo que entrena participan chicos de distintos barrios, algo que para él representa uno de los valores más importantes del deporte. “La amistad que construyen en el día a día es lo más hermoso”, señaló.
Larramendia recordó además cómo nació su pasión por el fútbol. “Desde muy chico viví el fútbol con mucha pasión. Recuerdo que mi abuela me llevaba a la cancha todos los fines de semana”, contó. Hoy, ya siendo padre, vive esa experiencia desde otro lugar: “Ser entrenador de mi hijo es cumplir un sueño”.
El entrenador destacó el vínculo afectivo que se genera con los chicos en cada práctica. “Llegar al entrenamiento y que los chicos salgan corriendo a saludarme es lo más lindo que me puede pasar. Sentir un abrazo de cada uno de ellos es inexplicable”, afirmó.
Más allá de los resultados deportivos, el entrenador cumple una función clave en la formación de valores, el acompañamiento y la contención de niños, jóvenes y deportistas. En cuanto a la formación dentro de la escuelita, explicó que los valores ocupan un lugar central. “Lo primero que recalcamos es la disciplina, el compañerismo y no permitimos malas palabras y mucho menos retos entre ellos”, sostuvo.
Sobre la competencia y los resultados, Lucas remarcó que el objetivo principal va mucho más allá de ganar partidos. “Siempre les decimos que es hermoso ganar y salir campeones, pero lo más lindo es divertirse y competir dentro de una cancha de fútbol. El fútbol es sinónimo de amistad y compañerismo, es lo que les recalcamos diariamente”.
Con esa filosofía, la escuelita resume su identidad en una frase que repiten constantemente: “Más que un club, es una familia”.

